Mansory tiene predilección por los modelos de Mercedes, sobre todo por los de altos vuelos, por lo que a nadie le extraña que vea en el G63 un juguete con el que ponerse a “trastear”. Lo que quizá menos gente se esperase es que, además de su habitual potenciación para sacar su lado todavía más deportivo, haya decidido transformar el todoterreno en una caja fuerte blindada con ruedas, el Mansory G63 Armored.

PRUEBA: Mercedes-AMG G63 2018

Su imagen sigue la línea de trabajo habitual del preparador, optando por la opulencia sin filtros con un kit de carrocería de fibra de carbono, toma de aire entrada situada en el capó, barra de LED en el techo, carrocería bitono con la parte superior acabada en negro, alerón trasero, logo decorado con brillantes, etc.

Mansory G63 Armored

Lo mejor es que no es solo imagen, si no que los paneles y los cristales pueden incorporar dos niveles de protección balística, el VPAM4, que puede resistir disparos de armas de mano; o el VPAM7, que aguanta hasta balas de calibre 30 propias de los rifles de asalto.

El habitáculo es exactamente lo que se puede esperar de un trabajo de Mansory: la tapicería es de cuero bitono blanco y marrón y forra tanto asientos como paneles de las puertas, salpicadero, volante y reposabrazos; hay numerosos insertos de fibra de carbono, luz ambiental LED, etc.

Mansory G63 Armored

Además, el Mansory G63 Armored puede montar dos kits de potenciación diferentes, algo que se antoja necesario si tenemos en cuenta el peso adicional que supondrá el blindaje (aunque no se han hecho públicos los datos). En el de acceso lleva el motor 4.0 V8 biturbo hasta los 700 CV y los 950 Nm de par máximo pero, para aquellos a los que se les quede corto, hay una alternativa superior que llega a los 800 CV y 1.050 Nm de par.

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