Los radares de la DGT están por todas partes, sean fijos o móviles las carreteras están atestadas de ellos. Sin embargo, pese a la aleatoriedad que parezcan tener, los lugares en los que la DGT coloca los radares son solo seis: te contamos cuáles se ponen en qué sitio.
Radar en pórtico
Fáciles de localizar, se colocan en la parte superior de los arcos que cruza la carretera. Funcionan mandando una señal con una longitud de onda concreta que rebota con el vehículo y vuelve, determinando la variación que haya experimentado la velocidad a la que este se movía.
Cabinas laterales
También son relativamente fáciles de intuir, puesto que se ocultan en cajas en los laterales de la carretera. Dentro hay un sistema que puede ser de radar o láser, en cuyo caso se disparan varios haces de luz de manera transversal a la calzada, midiendo el tiempo que tarda el vehículo en cruzar ambos para calcular la velocidad.
En postes
Situados en el lateral de la vía, pueden ser tanto radar como láser.
En vehículos
Ya estén estos camuflados o no, cuentan con el sistema montado en la parte frontal del automóvil y pueden actuar tanto desde una posición estática como estando en movimiento.
Radares de tramo
De los últimos en llegar, consisten en dos dispositivos sincronizados entre sí y situados en la misma vía a cierta distancia uno de otro. Las cámaras leen las matrículas de cada vehículo a la entrada y la salida, hacen la media de velocidad teniendo en cuenta el tiempo en el que ha recorrido los kilómetros que separan ambos puntos y sancionan a quien haya ido más rápido de lo que debe.
En trípode
También se colocan en el lateral de la vía (se podría incluir aquí también a los radares veloláser, aunque no sean exactamente así).
Fuente: Autobild






