Es un hecho que cada vez se venden más vehículos eléctricos en España. Actualmente, dos de cada diez matriculaciones son de batería. O, lo que es lo mismo, el 20%. A esto contribuyen varios factores, como la llegada de modelos más baratos, las ayudas estatales como el Plan Auto+ (antes el Plan MOVES) o la mejora en la autonomía y las recargas, pero también la fiabilidad. La OCU ha hecho un estudio con los coches eléctricos más fiables.
La Organización de Consumidores y Usuarios ha realizado una encuesta a 3.810 propietarios de un eléctrico de diez países europeos. Además de la fiabilidad, el estudio recoge también la satisfacción de los conductores, siendo Tesla es la marca mejor valorada. Le siguen BMW y Polestar. Mercedes-Benz también obtiene resultados muy positivos en satisfacción, aunque sus niveles de fiabilidad quedan un poco por debajo.
Los coches eléctricos más fiables
En el apartado de fiabilidad, BMW y Smart fueron las marcas con menos averías y de carácter más leve, con una puntuación de 91 sobre 100. Cierra el podio Tesla, con 89 puntos, aunque la misma puntuación alcanzan BYD y Dacia. Tras ellas se sitúan Kia, Nissan, Renault y MG, todas con 87 puntos.
Por otro lado, en el estudio de la OCU, los conductores también destacaron el ahorro económico. Según cálculos de la asociación, un coche eléctrico con un consumo medio de 18 kWh por cada 100 kilómetros y recarga doméstica puede recorrer 100.000 kilómetros con un gasto aproximado de 2.700 euros en electricidad.
En cambio, un vehículo de gasolina equivalente, con un consumo medio de 7,5 litros cada 100 kilómetros, necesitaría unos 12.000 euros en combustible para cubrir la misma distancia, según el informe.
Ahorro en mantenimiento y baterías muy duraderas
El ahorro también se da en el coste de mantenimiento: la revisión anual de un coche eléctrico supone, de media, unos 140 euros frente a los 250 euros de un coche de combustión, una diferencia que se debe a la mecánica más simple y con menos elementos sujetos a desgaste en el caso del eléctrico.
Además, la OCU recuerda que diferentes estudios confirman que la duración de la batería es muy superior a la que muchos usuarios imaginan. Aunque la mayoría de los fabricantes garantizan estos componentes durante ocho años o 160.000 kilómetros, los datos disponibles muestran que puede superar los 300.000 kilómetros sin necesidad de sustitución, si se utilizan correctamente y se evita un uso abusivo de la carga rápida. De ahí la necesidad de tener en casa un punto de carga.
El seguro, el talón de Aquiles
Pero no todo el positivo en el vehículo eléctrico. El seguro continúa siendo el talón de Aquiles. Según la asociación de los consumidores, una póliza a todo riesgo cuesta de media un 36% más que para un automóvil de gasolina equivalente, con diferencias significativas entre compañías y modelos.
Además del precio de venta, que sigue siendo superior en comparación con un coche de gasolina o diésel equivalente. Mecanismos con el Plan Auto+ y descuentes CAE del MITECO ayudan a amortiguar esa diferencia de tarifa, aunque el dinero siempre llega mucho más tarde del momento de compra.