A principios de la década de los 80, Lancia puso en marcha un proyecto conjunto conocido como ‘Tipo 4’, para construir un automóvil de alta gama. Decimos conjunto porque Fiat, Alfa Romeo, Lancia y Saab se pusieron de acuerdo para desarrollar la plataforma 4 que dio vida a cuatro grandes berlinas de los 80 y 90. Una de ellas fue el Lancia Thema, pero la marca italiana hizo una versión muy exclusiva y especial: el Lancia Thema Limousine.

Seguramente, cuando has leído versión muy exclusiva y especial has pensado en el Lancia Thema 8.32. Es cierto que esta también fue una variante muy exclusiva, porque montaba el motor V8 del Ferrari 308, con algunas modificaciones para adaptarlo a una berlina de representación como era el Thema. Pero no fue el único.

El Thema fue el encargado de reemplazar al Gamma: la mano de Giorgetto Giugiaro en Italdesign produjo una elegante berlina de tres volúmenes con líneas clásicas pero modernas, con un habitáculo luminoso, espacioso y, sobre todo, lujoso y elegante. El anuncio internacional se realizó en el Salón del Automóvil de París en septiembre de 1984, antes de su debut oficial en el Salón del Automóvil de Turín ese mismo noviembre.

Lancia Thema Limousine, enfocado a la representación

En 1987, Lancia presentó el Thema Limousine, una versión de batalla extendida enfocada a la representación, un segmento muy particular y exclusivo, en el que los compradores suelen ser altas instancias del estado, altos ejecutivos o empresas con necesidad de una flota de vehículos distinguidos para sus altos cargos.

Lógicamente, el principal cambio con respecto a un Lancia Thema normal era su distancia entre ejes, alargada unos 30 centímetros. Esto en lo que respecta al diseño exterior, porque por dentro el nivel de los acabados era muy superior, con diferentes opciones de tapicerías (desde el Pelle Frau hasta el Alcántara), luces de techo y lectura, hasta un teléfono móvil ubicado entre los asientos delanteros. Además, las primeras unidades tenían una pintura metalizada de Pininfarina.

El equipamiento incluía elementos de alto nivel en aquella época, como dirección asistida, ABS, elevalunas eléctricos, ventanillas térmicas, reposapiés y fuelles integrados en los asientos a fin de custodiar documentos. Una auténtica oficina sobre ruedas dotada con todo lo necesario para trabajar, mientras se circula a gran velocidad.

Primero, el V6 PRV; después el Busso

Inicialmente, el Lancia Thema Limousine equipó el famoso motor V6 PRV, Peugeot Renault y Volvo. Este motor producía 155 CV, una potencia nada sorprendente para una limusina como esta, incluso en los años 80. Sorprendió la decisión de Lancia, ya que en aquella época existía el V6 Busso.

Sin embargo, las últimas unidades de la versión limusina del Lancia Thema ya sí contaron con el V6 Busso. Es más, en lugar de emplear la versión de 2.5 litros, los técnicos de Turín recurrieron al 3.0 que alcanzaba los 184 CV.

Lancia solo fabricó 27 unidades del Thema Limousine. La primera de ellas fue a parar al propio Gianni Agnelli, quien la utilizó durante un tiempo como vehículo corporativo para moverse por Turín.