La década de los 80 no se comprendería sin el DeLorean DMC-12, un deportivo fuera de lo común que salió de la cabeza de John DeLorean. Pero este coche no habría alcanza la fama que tiene ni se habría convertido en un objeto de culto sin la película Regreso al Futuro (aquí tienes las localizaciones), en la que Marty McFly y Doc lo utilizaban para viajar en el tiempo. Pues bien, ahora sabemos que la máquina del tiempo original no iba a ser un DeLorean, sino un electrodoméstico.
Todas las películas tienen secretos que, tarde o temprano, terminan saliendo a la luz. Al menos, algunos de ellos. En el caso de la mítica saga Regreso al Futuro, estrenada en 1985, el famoso DeLorean no aparecía en ninguna parte de las primeras versiones del guion. En la cabeza de Robert Zemeckis y Bob Gale rondaba otro elemento para cambiar de época: un frigorífico.
La máquina del tiempo original no era un DeLorean, sino un frigorífico
La idea original era utilizar un frigorífico cargado con energía nuclear para viajar en el tiempo. Marty tenía que introducirse, cerrar la puerta y activar el sistema para iniciar el viaje en el tiempo al año fijado. Hay que entender el contexto de la época, en la última década de la Guerra Fría, años en los que se hablaba constantemente sobre energía nuclear.
El DeLorean de Regreso al Futuro pudo funcionar con una bomba nuclear en lugar de un rayo
Sin embargo, Steven Spielberg no estaba muy convencido de usar un frigorífico, porque le preocupaba que los niños pudieran meterse dentro de los frigoríficos de sus casas al verlo en la película. Así que descartó la idea original y presionó para utilizar una máquina del tiempo diferente. Y fue ahí cuando el director propuso utilizar el DeLorean DMC-12, un coche que casaba bien con el espíritu de la película, por su diseño futurista y su concepción fuera de lo normal.









