Hay habitáculos y habitáculos. Ahora los fabricantes están más dispuestos que nunca a innovar gracias a la inclusión de las pantallas, que van ganando terreno en detrimento de los botones físicos. Ahora bien, prácticamente ningún vehículo moderno está dentro de la lista de los interiores más raros de coches. Salpicaderos que fueron 'originales' a su manera. Estos son los más destacados:

Fiat Multipla

El Multipla no es tan solo un vehículo extraño en su diseño exterior. La parte interior de este monovolumen italiano también tiene lo suyo, con un salpicadero que parece completamente desordenado. Será funcional, pero es como si al Fiat le hubieran salido protuberancias incontrolables por todos lados. Y el hecho de que la instrumentación esté en el centro tampoco ayuda.

Chevrolet Aveo

El interior de uno de los utilitarios más curiosos que ha lanzado Chevrolet es también uno de los más extraños. No tanto por la consola central, que sí que es cierto que se ve algo rectilínea, sino más bien por la instrumentación, que parece importada directamente de una motocicleta. No triunfó, al menos en el viejo continente.

Aston Martin Lagonda

El habitáculo del Lagonda de los años 80 era para echarle de comer aparte. Aston Martin sacó todo su ingenio y originalidad con este modelo, que tenía una imagen completamente angulosa y retrofuturista. Ahora bien, al menos era coherente con su exterior, la cual también destacaba y mucho por su diseño. Aunque no siempre para bien.

BMW i3

El interior del (prueba) BMW i3 es como si alguien hubiera configurado el habitáculo de un coche con muebles y decoración de Ikea. El volante tiene tan solo dos radios, los materiales utilizados para el salpicadero son (en parte) reciclados y la pantalla multimedia parece que está flotando sobre el mismo. Además, el cambio está en un apéndice situado en la parte derecha de la columna de dirección.

Toyota Yaris

La primera generación del (prueba) Toyota Yaris también cuenta con uno de los interiores de coche más raros. Cuanto más lo miras, más extraño parece. Es redondeado, pero todos los mandos se encuentran aglutinados en el centro, incluyendo la instrumentación. Esto hace que el resto del salpicadero se vea muy vacío, y la forma de la consola central tampoco ayuda. Si le echas imaginación, parece la cabeza de un extraterrestre.

Pontiac Fiero

El habitáculo del Pontiac Fiero es como si hubieras jugado al tetris con una instrumentación, una consola central y el resto de componentes que conforman el interior de un vehículo, y se hubieran encajado todos sin filtro alguno. Resulta extremadamente rectilíneo, y para colmo el centro del volante también está lleno de ángulos.

Pagani Huayra

El Huayra es un modelo muy caro, lujoso y original. Pero este superdeportivo también peca de tener uno de los interiores más raros de coche, tanto por los materiales utilizados como por lo barroco de su aspecto. Tiene un diseño muy recargado, si bien, dado su precio, es de la mayor calidad posible. Los materiales de este Pagani destacan por su distinción.

Lancia Trevi

Por mucho que te sorprenda, no se trata de un prototipo de Lancia. La firma italiana comercializó este coche (y su salpicadero) a principios de la década de los 80. Fue muy criticado porque se decía que su imagen era pobre. Pero más que eso, a nosotros nos parece que es más propia de un reactor nuclear coetáneo que de un coche.

Honda e

Cierto es que el (prueba) Honda e es un modelo, al contrario que los del resto de esta lista, bastante moderno. Sin embargo, aunque las pantallas estén de moda, cuenta con uno de los interiores más raros de coches. Porque sus displays ocupan todo el ancho del salpicadero y están unidos entre sí. A pesar de que ya se comercializa, es muy futurista. ¿Para nosotros? Genialidad.