Gracias a la presentación del Honda Jazz 2020 que ha tenido lugar en Ámsterdam, he tenido la oportunidad de conocer en vivo el Honda-e 2020 de producción. Se trata de un vehículo urbano de corte premium que incorpora la última tecnología.
Si en fotografías es atractivo, en vivo gana aún más. Es sensacional el resultado que ha conseguido la firma japonesa. Ese aire retro combinado con elementos modernos consigue que sea el centro de atención.
Para abrir la puerta delantera tengo que apretar un extremo del tirador para que éste salga, ya que está enrasado en la carrocería, como ocurre en el Land Rover Velar (prueba) o en el Porsche 911, aunque en el caso del Honda -desconozco si en el de los otros dos también- por eficiencia aerodinámica. Me siento en la banqueta del piloto y compruebo lo cómoda que es; tremendamente cómoda diría yo. En un primer vistazo sé el porqué de su elevado precio (desde 34 800 euros): el diseño, la tecnología -seis pantallas: dos de 12,3 pulgadas, dos de 6 y una que hace de cuadro de instrumentos- y los buenos materiales que equipa.
Su interior es excelente, comenzando por las molduras en madera, de calidad, pasando porque todo el ancho del salpicadero es pantalla, el resto, plásticos de buena hechura, y finalizando en la sensación de solidez que dan los botones al pulsarlos. Y hablando de ellos, como el minimalismo impera, se han instalado unos pocos para ejecutar la gran mayoría de acciones desde las pantallas, algo a lo que sigo sin acostumbrarme, o mediante comandos de voz.
A lo que no necesitaría adaptarme es a su grueso volante de dos radios -como el del Honda Jazz- y dos texturas; muy moderno y pintón, como el propio coche. Lo que me chirría, teniendo en cuenta la cantidad de tecnología y sistemas digitales que equipa, aunque también por su precio, no te voy a engañar, es que la banqueta se desplace de forma manual.
Y de espacio no va mal para tener unas medidas contenidas: 3,895 metros de longitud, 1,750 m de anchura y 1,510 m de altura. Sí es más justo el maletero, que cubica solo 171 litros. Es una cantidad pequeña, y más si lo comparamos con los 267 litros del Corsa-e, los
265 del Peugeot e-208 y los 338 del Zoe. Además, la boca de carga es bastante estrecha.
El Honda e 2020 de producción se pondrá a la venta el año que viene desde 34 800 euros con el motor de 136 CV y a partir de 37 800 con 154 CV, ambos con la misma autonomía: 220 kilómetros.
No hay otro; es el coche que más ganas tengo de probar...