Se les conoce de muchas formas: guardias tumbados, badén, resalto, túmulo, tope, paso sobreelevado… Son los típicos elementos para que pises el freno al aproximarte a una rotonda, un cruce, un túnel o un lugar donde hay que circular despacio. También son el peor enemigo de las suspensiones del coche. Pero, en esta ocasión, venimos a contarte la nueva estafa de los badenes reductores de velocidad.

Se ha hecho viral en redes sociales un vídeo de @NoticiasViral6 en el que un vecino del pueblo de Santa Marta de Tormes, en Salamanca, se quejaba de la excesiva inversión destinada para colocar un reductor de velocidad en el túnel de Aldebarán.

Más de 6.000 euros por colocar badenes reductores de velocidad en un pueblo de Salamanca

El vecino lee el cartel que señaliza la instalación del badén y la cantidad de dinero invertida: “Si esto cuesta 6.220,41 euros, que venda Dios y lo vea, por favor, porque es surrealista”, espeta. Se trata de un badén colocado en el túnel de Aldebarán que ha costado ese importe.

Acto seguido, un usuario comenta que cada placa que compone el badén cuesta en Amazon 32,95 euros. Si tienen que utilizar unas 10 o 12 placas, estamos hablando de unos 330-390 euros, más la mano de obra, el coste total puede ascender a unos 700 euros como mucho. De ahí a los 6.220 euros hay un trecho. Y concluye diciendo que “lo privado siempre es mejor que lo público”.

Se puede reducir la velocidad de los coches sin radares, badenes o resaltos, como ha demostrado esta localidad

Esta última afirmación es bastante matizable. El problema en realidad es el uso que se hace del dinero público ante la ausencia de mecanismos reales de control de ese gasto. Desgraciadamente, en España es habitual ver cómo el dinero de nuestros impuestos se destina a cosas que son precisamente servicios públicos o, directamente, se malgasta.

El Ayuntamiento sale al paso

El Ayuntamiento de Santa Marta ha salido al paso para desmentir la información del vídeo. Al parecer, los badenes se instalaron en 2022, no es de ahora. Según han indicado el gobierno municipal, la inversión de 6.220,41 euros correspondió a la instalación de cuatro badenes reductores de velocidad, ubicados en ambos sentidos de la circulación, en las inmediaciones del túnel de Aldebarán, en la intersección de los caminos de Carbajosa y Calvarrasa. Por tanto, no se destino todo ese dinero a un badén solamente.

Además, el presupuesto incluía también ocho señales triangulares de advertencia con sus respectivos postes y cimentación de hormigón, así como ocho cajetines de acero, los anclajes especiales necesarios para fijar los dispositivos al pavimento y la mano de obra correspondiente. El procedimiento administrativo se realizó correctamente, aclaran desde el Ayuntamiento, con el informe del arquitecto técnico, que fue el encargado de fijar los precios de mercado. El equipo de gobierno local ha calificado las publicaciones difundidas en redes como “erróneas, sesgadas y malintencionadas”.

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