Hace años se habla de un coche que iba a lanzar al mercado Apple y cuyo desarrollo se detuvo. Al menos, por ahora. Era el denominado ‘Proyecto Titán’, con una inversión multimillonaria. Por el camino, uno de sus rivales, Xiaomi, le ha adelantado por la derecha, con el SU7. Pero, ¿y si te dijéramos que el primer coche de Apple fue el Renault Clio RSi, hace casi 30 años?
Sí, aunque no lo creas, ya hubo un coche con el logo de la manzanita y fue a mediados de los 90, aquellos años de ropas anchas, camisas estrafalarias y coches maravillosos que muchos añoran. En 1996, Michael Spindler, CEO de Apple en aquel momento, veía que el futuro de la compañía corría grave peligro, debido a sus problemas financieros. Aún quedaban unos años para que regresara Steve Jobs -sí, aquel gurú que cambiaba de coche cada 6 meses por una sencilla razón. También el que premiaba a sus empleados con un Porsche 944 o el que conducía sin matrícula.
Así nació el primer coche de Apple, el Renault Clio SRi
Spindler estudió varias vías para solucionar la situación, como explorar nuevos mercados en los que los ordenadores no fueran los protagonistas para llegar a un mayor número de clientes, y encontró un aliado en Renault. En aquel momento, la marca del rombo tenía un enfoque muy ligado al público joven, combinado con un toque vanguardista (como se vería más tarde con modelos como el Avantime y el Vel Satis). Así que la colaboración entre ambas compañías parecía una buena idea.
Este fue el germen del Renault Clio Apple SRi, una edición especial del utilitario francés lanzado en 1990 para reemplazar al Supercinco. El Clio de Apple lucía el famoso logo de la manzana y ofrecía dos dispositivos de la compañía tecnológica de regalo a los clientes: un ordenador portátil Macintosh PowerBook 190 Color y un teléfono móvil GSM. No confundir con el iPhone, que tardaría todavía 11 años en aparecer.
Esta edición especial estaba basada en el Clio S de la primera generación y montaba un motor de cuatro cilindros y 1.4 litros con 80 CV, aunque también había una versión más potente, de 1.8 litros y 110 CV. Combinado con un cambio manual de cinco velocidades, hacía el 0 a 100 km/h en 11,2 segundos y alcanzaba una velocidad máxima de 172 km/h, con un consumo medio de 7,1 litros/100 km.
El equipamiento del Clio Apple incluía un equipo de audio estéreo con panel frontal extraíble con radio AM/FM, casete autorreverse, 6 vatios por canal y control remoto montado en el volante. El precio partía desde 1.475.000 pesetas, incluyendo el ordenador portátil y el móvil. Hablamos de 8.865 euros al cambio, pero con la actualización del IPC, equivaldrían a 23.315 euros hoy en día.