Desde hace tiempo se oían rumores que apuntaban a que Meadow Walker, hija de Paul Walker, había vendido el Toyota Supra blanco de la película Fast & Furious 7. Sin embargo, la cuenta oficial del actor fallecido lo ha desmentido.

La séptima entrega de A todo gas se estrenó en España en abril de 2015. Para entonces, habían pasado año y medio, aproximadamente, desde que Paul Walker perdió la vida en aquel trágico accidente el 30 de noviembre de 2013, cuando viajaba de pasajero junto con su amigo Roger Rodas en un Porsche Carrera GT rojo.

La muerte del actor se produjo en mitad del rodaje de la película. Sin embargo, ello no impidió que apareciera. La producción terminó su personaje, Brian O'Conner, usando un 85% de material ya grabado, efectos digitales avanzados (CGI) y a sus hermanos Caleb y Cody Walker como dobles de cuerpo.

En la película también salía un Toyota Supra blanco, una unidad que después se supo que era del año 1995. Después de Fast & Furious 7, el superdeportivo japonés fue a parar al Petersen Automotive Museum en Los Ángeles. Pero hace tiempo que se habla de una posible venta del coche por parte de la hija de Paul Walker, Meadow Walker. La propia cuenta oficial del actor ha terminado con las especulaciones y ha confirmado que el Toyota Supra sigue en el museo estadounidense.