Quien ha visitado Mónaco alguna vez, sabe que es fácil tropezarse con un Ferrari cada 100 metros. Es casi como ver un Seat Ibiza (prueba) en cualquier ciudad española. Pero este ejemplar que se ha visto en las calles del Principado es especial. Se trata del Ferrari SF90 Stradale de Alexandra Leclerc, mujer del piloto Charles Leclerc, y parece que es un regalo.

Puede que sea un regalo de bodas, ya que la pareja se casó el pasado 28 de febrero. En cualquier caso, este Ferrari SF90 tiene varios detalles que lo hacen especial, empezando por el número 16 que luce en los laterales, el dorsal con el que Charles Leclerc compite en la Fórmula 1. El blanco de la carrocería se combina con el negro en la sección inferior de las puertas, en el techo, las llantas y en numerosos elementos aerodinámicos. El diseño exterior se completa con una bandera italiana en el alerón trasero.

Este SF90 Stradale de Alexandra Leclerc se suma a la colección del matrimonio, que ya de por sí es espectacular. El propio Charles Leclerc posee varios modelos destacados de la marca del Cavallino, como un 488 Pista y Daytona SP3, reconocibles por su acabado negro mate atravesado por una franja roja y blanca.

Más recientemente, el piloto monegasco también ha circulado por Mónaco con un SF90 XX Stradale que presenta esta misma firma estética y, este mismo verano, cedió a la Colección de Automóviles de Su Alteza Soberana el Príncipe de Mónaco dos modelos muy exclusivos: un 275 GTB/2 de 1964 y un 812 Competizione A.

El Ferrari SF90 Stradale salió al mercado en 2019 y se convirtió en el primer coche de carretera híbrido enchufable de la marca italiana. Su sistema de propulsión combina un motor V8 biturbo con tres motores eléctricos para alcanzar una potencia total de más de 1.000 CV enviados a las cuatro ruedas mediante un cambio automático. Es capaz de pasar de 0 a 100 km/h en tan solo 2,5 segundos y puede alcanzar los 340 km/h.