Mazda 6

Vamos ahora con el (prueba) Mazda 6 MPS. Efectivamente, se trata de otra berlina que no parece gran cosa en cuanto a deportividad, pero cuyas 'chuches' externas ya te hacen presagiar que al menos no es un Mazda 6 demasiado normal. Escapes, paragolpes, llantas... algo especial esconde bajo el capó.
Y así es. Un bloque turbo de gasolina de 2,3 litros y 4 cilindros que le hace tener muchísima mala leche, asociado a un sistema de tracción total que le permite ir pegado al asfalto a velocidades que ni imaginarías gracias a sus 260 CV de potencia. Parece 'tranquilito' y un poco tuneado. Pero cuidado con él.








