Rover 75 V8
El buque insignia de la por aquel entonces firma francesa recibía un potente V8. Esta versión, que fue presentada en forma de prototipo en el Salón de Ginebra de 2004, llegaba al mercado a finales de año con un motor V8 de 4,6 litros de origen Ford, en concreto era heredado del Ford Mustang americano -en 1998, Ford Motor Company adquirió Land Rover-. Rendía 260 CV a 5.000 rpm y entregaba un par de 410 Nm a 4.000 vueltas.
Con él, esta potente berlina de representación acelera de 0 a 100 km/h en 7,2" y alcanza los 243 km/h, 7,4" y 237 km/h, respectivamente, si se trata de la versión familiar.
El bloque está asociado a una caja de cambios de cuatro velocidades que manda la fuerza al eje trasero -fue la única versión de propulsión de toda la gama-. Está desarrollado sobre un chasis similar al utilizado para el MG ZT 260, la versión deportiva firmada por MG que llegó antes.