Koenigsegg CC8S
Una empresa como Koenigsegg podría pasar a la perfección por alemana. Se encargan de producir superdeportivos lo suficientemente locos como para poder ser fabricados únicamente por un enorme grupo al que le sobre el dinero. Pero en realidad es sueco, aunque juega en una liga a la que Volvo o Saab nunca intentaron unirse.
La última prueba de ello es el Koenigsegg Jesko, un deportivo difícil de olvidar. Y aunque es posible que el Koenigsegg CC8S haya quedado en un segundo plano con todos los súper coches que han lanzado los escandinavos, sigue siendo una bestia. Y en parte lo es a su bloque V8 de 4,7 litros suministrado por Ford con nada más y nada menos que unos 650 CV de potencia. Solo se fabricaron seis ejemplares.