¿Existen coches con motores de otras marcas? Pues la respuesta es un sí rotundo. En la época económica en la que nos encontramos resulta casi obligatorio para los fabricantes el hecho de asociarse para ahorrar costes. Así, las sinergias son cada vez mayores y los grupos grandes tienden a tener importantes y duraderos acuerdos. Y estos diez modelos lo demuestran a la perfección, ya sean actuales o antiguos.
Chrysler Crossfire

El Chrysler Crossfire fue un coupé con ínfulas de deportivo que utilizó un motor Mercedes, concretamente el del SLK coetáneo. Estamos hablando de un motor V6 de 3,2 cilindros que, en caso del modelo norteamericano, entregaba 218 o 335 CV. A pesar de su potencia, no destacaba por su comportamiento dinámico.
Nissan Qashqai

Hace ya bastante tiempo que Nissan utiliza motores de Renault, y uno de sus modelos estrella, el Qashqai, cuenta con propulsores de la firma francesa. Es un 1.3 de gasolina en potencias de 140 o de 160 CV, y otro turbo diésel dCi con 115 CV y 1,5 litros de cilindrada. Destacan por su eficiencia.
Toyota Supra

La última generación que Toyota ha presentado del Supra tiene genes alemanes. Esto es así porque para moverse utiliza un propulsor desarrollado con BMW, el cual comparte con el Z4. Se trata de un bloque de 3,0 litros y seis cilindros en línea que eroga una muy buena cifra de potencia: 340 CV.
Seat León

De entre todos los coches que comparten motor, el compacto de Seat es uno de los más obvios. El hecho de pertenecer al Grupo Volkswagen hace que use los mismos propulsores que, entre otros, el mítico Golf. Tanto en gasolina como en diésel, incluyendo las versiones más deportivas... aunque con un poco menos de potencia.
Lotus Elise

No lo vas a creer, pero entre los coches con motores de otras marcas está esta preciosidad de Lotus en una de sus versiones comercializada a principios de este siglo. No es que no pueda usar el bloque de otro coche, pero resulta increíble que este sea un Corolla. Eso sí, el Toyota en su versión T-Sport, la más picante. Es un 1.8 de 192 CV.
Renault Grand Espace

Este caso sí que es sorprendente. Si te digo que me nombres un deportivo de Nissan, seguramente te acuerdes del GT-R... o del 350Z. Pero lo que seguramente no sepas es que a principios de la década de los 2000 compartió su motor V6 con un monovolumen como el Renault Grand Espace. Increíble.
Lamborghini Huracán

Lamborghini también se beneficia de las sinergias que aporta el hecho de pertenecer al Grupo Volkswagen. Y su Huracán, un superdeportivo de armas tomar, cuenta con el mismo y maravilloso motor V10 atmosférico de 5,2 litros que utiliza Audi en el R8. Que por cierto, es uno de sus principales rivales.
Mercedes Clase A

Cuando Mercedes comenzó a utilizar motores de Renault en sus coches mucha gente no daba crédito. Sin embargo, con el paso de los años esta tendencia incluso se ha aumentado. Y ahora a las versiones 180d del Clase A se les ha unido, por ejemplo, el A 200 de gasolina, con un 1.3 de 163 CV.
Ford Focus

¿Recuerdas cuando Ford y Volvo iban de la mano, allá por la década de los 2000? Pues de esa colaboración surgió el corazón del estupendo Focus RS de segunda generación. Un bloque turbo de gasolina de origen sueco que entregaba 306 CV de potencia en el compacto deportivo, y que también usó el Volvo S60.
Alfa Romeo 159

Para el final de esta lista de coches con motores de otras marcas, el que posiblemente sea el caso más sorprendente. Alfa Romeo utilizó en la berlina 159 el mismo propulsor que Opel montón en el Zafira de mediados de los 2000. Un turbo diésel de cuatro cilindros con 1,9 litros que tenía 120 o 150 CV de potencia.






