En esta lista hemos reunido una serie de coches japoneses infravalorados. Modelos que cumplen con nota en prácticamente todos los aspectos pero que no cuentan con la popularidad que deberían en base a sus características. Algunos no se venden ni se han vendido en nuestro país, pero pensamos que igualmente se merecen un lugar en nuestra memoria. ¿Cuál es tu preferido?
Mitsubishi 3000GT
El primero de los coches japoneses infravalorados de esta lista es un Mitsubishi: el 3000GT. Uno de los deportivos nipones más deseados de los '90... aunque por debajo de coches como el Honda NSX, el Toyota Supra o el Nissan Skyline GT-R en la percepción de la gente. Pero lo tenía todo: un gran diseño, una estupenda dinámica de conducción y un motor V6 biturbo en su versión VR4, con más de 300 CV.
Subaru SVX
Subaru quiso formar parte de los fabricantes que contaban hace algo más de dos décadas con una gran berlina coupé en su oferta. Para ello lanzaron el SVX, un modelo diseñado por Giugaro y que lucía espectacular. Era cómodo, relativamente lujoso y también potente, pues su motor de 3,3 litros y seis cilindros desarrollaba aproximadamente 230 CV.
Mazda MX-6
La mayoría de la gente, le gusten o no los coches, ha oído hablar del (prueba) Mazda MX-5. Sin embargo, cuando a esas siglas les sigue el número 6 en lugar del 5, la cosa cambia. El Mazda MX-6 fue presentado dos años antes que el Miata, contó con dos generaciones a lo largo de su vida comercial y estuvo a la venta toda una década. Existió una versión con un interesante motor 2.5 de seis cilindros.
Suzuki Cappuccino
Cuando se menciona el nombre de Suzuki, lo primero que se viene a la cabeza puede ser el (prueba) Suzuki Jimny, o quizá alguna moto. No obstante, la compañía nipona ha hecho coches japoneses infravalorados como el Cappuccino. Un pequeño descapotable perteneciente a lo que se conoce como kei car. Divertido, con un peso ligeramente superior a los 700 kg y algo más de 60 CV de potencia.
Mitsubishi Starion
El ocaso del pasado siglo nos dejó deportivos japoneses míticos, como podrían ser el Mazda RX-7, el (prueba) Toyota Supra A80 o la saga Z de Nissan. Mitsubishi desarrolló el Starion, con un llamativo diseño en forma de cuña, faros escamoteables y un motor turbo de cuatro cilindros y 2,6 litros que entregaba unos 200 CV. Todo un desconocido (injustamente) en comparación con los mencionados.
Mazda Eunos Cosmo
El Eunos Cosmo fue un coupé de lujo de Mazda que la firma japonesa comercializó en los '80. Fue muy importante para el fabricante nipón, pues era uno de los coches más avanzados de su época a nivel tecnológico. Tenía una pantalla táctil para controlar la climatización, un teléfono, un reproductor de CD y el primer sistema de navegación incorporado en un coche de producción. ¿La guinda? Su motor de más de 300 CV.
Toyota Celica GT-Four
Puede que el Celica sea el Toyota más subestimado de todos los tiempos. Cuánto más si hablamos del GT-Four lanzado a mitad de la década de los '80, desarrollado para cumplir con los requisitos de homologación del WRC. Tiene un diseño espectacular y las sensaciones que transmite su conducción son las de un auténtico deportivo gracias, en parte, a su motor turbo de cuatro cilindros, 2,0 litros y más de 250 CV.
Honda Prelude
La última generación que Honda sacó del Prelude, un coupé fabricado entre 1978 y 2001, fue tremendamente atractiva. Estaba basado en el Accord, pero era más potente y con un diseño más llamativo. La quinta entrega contaba con un delicioso propulsor VTEC, denominado internamente H22A, de 2,2 litros de cilindrada y una potencia superior a los 200 CV.
Mitsubishi FTO GPX
El último en este ranking de coches japoneses infravalorados es de la misma marca que el primero. El Mitsubishi FTO fue un éxito cuando llegó en 1994. De hecho, ganó el premio al mejor coche japonés del año. Un coupé con motor delantero cuya variante GPX contaba con un motor V6 de 2,0 litros con aproximadamente 170 CV de potencia. Era bastante más divertido de conducir de lo que nos decía su imagen.