El mercado cambiante y la necesidad de encontrar rentabilidades hasta debajo de las piedras lleva a los fabricantes de automóviles a colaborar en diferentes proyectos. E incluso en las mejores familias existen este tipo de ententes. Fruto de ello, en esta lista te enseñamos algunos de los coches deportivos desarrollados por dos marcas diferentes que son excelentes. Y no te preocupes, que nosotros nos quedamos con el que tú no quieras.
Toyota GR86 y Subaru BRZ
Empezamos por algo 'flojito'. Una de las más sonadas colaboraciones que han dado fruto a coches desarrollados por dos marcas diferentes a lo largo de los últimos años ha sido la que ha tenido como 'hijos' tanto al (prueba) Toyota GR86 como al Subaru BRZ, dos coupés deportivos de pura cepa.
Y decimos que es así porque dentro de que se trata de un coche moderno, cuenta con todo lo analógico posible. Entre ese 'todo' se encuentra un cambio manual que es una delicia, así como un motor atmosférico que rinde cerca de 240 CV. Y toda esa potencia se transmite al eje trasero. Una máquina de divertirse.
Audi RS2 Avant
Audi ha creado auténticos mitos con ruedas a través de su división RS, conocida por ofrecer unas prestaciones al alcance de muy pocos fabricantes. Sin embargo, y a modo de curiosidad, fue la berlina familiar que ves en la foto superior la que dio el pistoletazo de salida a la gama RS.
Así, el (prueba) Audi RS2 Avant inició una saga de 'rancheras' deportivas que continúa a día de hoy, 30 años más tarde. Y para crearlo se dio la mano con Porsche y dotó a este modelo de un motor de gasolina con 5 cilindros y 2,2 litros que entregaba 315 CV de potencia.
Mercedes-Benz SLR McLaren
Mercedes-Benz sabe hacer coches muy lujosos, cómodos, tecnológicos y, en ocasiones, hasta deportivos (dentro de su 'burguesía'). Pero con el SLR McLaren quiso fabricar un modelo deportivo de verdad, y para ello se asoció con los británicos de McLaren, lo que derivó en esta joya.
De hecho, lo es. Tanto que su precio actualmente en las subastas puede acercarse al medio millón de euros. Lo hay en dos 'sabores' diferentes: coupé y descapotable. Pero los dos montan en mismo motor; un bloque V8 atmosférico de gasolina con una potencia de 625 CV y un par motor máximo de 780 Nm.
McLaren F1
Ahora bien, si pensabas que McLaren le hacía ascos a ciertos rivales importantes de los de Stuttgart, estabas muy equivocado. Tanto es así que llamaron a la puerta de sus vecinos de Múnich, BMW, para llevar a cabo un proyecto que nos regaló uno de los mejores coches de la Historia, el McLaren F1.
Tenía particularidades sorprendentes, como sus tres plazas interiores, con un asiento delantero central y dos traseros a los lados. Sin embargo, más allá de su increíble aspecto, la joya de la corona era su propulsor. Un 6,0 litros atmosférico V12 de origen alemán con el que casi alcanzaba los 400 km/h de velocidad punta.
Alfa Romeo 8C Competizione
Este (prueba) Alfa Romeo 8C Competizione es, seguramente, el modelo más original de toda esta lista. ¿Por qué? Pues porque en su desarrollo no participaron solo dos marcas, sino tres: la propia Alfa Romeo, Maserati... y Ferrari. Sí, es un Ferrari disfrazado con el logo del 'biscione'.
Un coche impactante en persona que fue fabricado en la planta que Maserati tiene en Módena y que usó la base del GranTurismo, pero que bajo sus entrañas instalaba un bloque original del Cavallino Rampante. Un V8 de 4,7 litros de cilindrada que suena como los ángeles. Solo se fabricaron un millar de unidades entre las carrocerías Coupé y Spider.
Toyota-Shelby 2000 GT
Terminamos con esta lista de coches deportivos desarrollados por dos marcas diferentes con otro Toyota. En este caso uno de los clásicos de la firma nipona; 'café solo para los muy cafeteros', como se suele decir. Un 2000 GT que se realizó en colaboración con los norteamericanos de Shelby.
No en vano, estamos hablando del coche japonés más caro que ha sido subastado, pues en 2022 alcanzó la cifra de 2,3 millones de euros. Una gran parte de su producción del 2000 GT 'normal' (si es que se puede llamar así), que superó por poco los 350 ejemplares, fue destinada a la competición. Otro modelo susceptible de ser denominado como 'joya sobre ruedas'.