Los conceptos SUV y crossover están tan asentados que parece que llevan toda la vida con nosotros, como si nunca hubieran tenido un punto de partida. Sin embargo, estos sí que lo tuvieron, y prueba irrefutable de ello es el Buick Signia, un curioso concept car que vio la luz en 1998 y que pautó los primeros pasos de estas estirpes tan masificadas hoy en día.
Cierto es que el Signia no era precisamente un vehículo bonito, pero sí que contaba con importantes soluciones; un poco a lo Fiat Multipla. Los ingenieros tomaron como base al Buick Park Avenue, una berlina de considerables dimensiones que les permitió jugar mucho con el espacio.
Buick Signia: el curioso concept car que adelantó a los SUV y crossover
Gracias a la plataforma empleada, los ingenieros de Buick pudieron jugar a placer con el Signia. Esto lo apreciamos en sus formas, mediante las cuales se dio forma a un voluminoso crossover gracias, en parte, a la agresiva caída del pilar C.

De esta manera, la firma americana desarrolló un espacio de carga al más puro estilo pick-up pero adaptado a un crossover. La parte superior del maletero se podía quitar por completo -pesaba 24 kilos-, mientras que la zona inferior se abría en dos mitades permitiendo así que se extendiese de forma automática la plataforma de carga.
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Por si no fuera suficiente, el Signia también contaba con unos cristales PDLC capaces de adaptar su oscuridad en función de la intensidad del sol, incluso cuando estaba aparcado. Además, debemos sumarle la presencia de un detector de ángulo muerto, una completa revolución en 1998.

En sus entrañas se escondía un motor V6 de 240 CV, y la plataforma del Park Avenue no auguraba un buen comportamiento dinámico, pero el objetivo del Signia no era ese. Y es que la gente de Buick quiso adelantar los pasos -y con mucho acierto- de la industria del automóvil en el siglo XXI y diferentes novedades que hoy en día ya son comunes en el coche moderno.
















