Aprovechando el marco que ofrece la Semana del Diseño de Milán, Ferrari ha presentado el diseño del Hypersail, su barco volador concebido para unir tecnología punta, aerodinámica extrema y una estética reconocible con sólo un vistazo. Se trata de una plataforma de investigación y desarrollo de vanguardia dedicada a la navegación oceánica.
El Hypersail de Ferrari mide 100 pies y es mucho más que una embarcación. Es el resultado de la colaboración entre los ingenieros de la compañía, el Ferrari Design Studio y el arquitecto Guillaume Verdier, una de las figuras más importantes actualmente en la Copa América y en la vela de alto rendimiento.
El Hypersail traslada el ADN Ferrari al mar

El Hypersail traslada al mar toda la esencia de Ferrari, en la que se dan la mano el rendimiento y la belleza. El diseño de la embarcación se ha ejecutado pensando en el rendimiento. Cada línea cumple una función técnica y no es una mera decoración, buscando optimizar velocidad, eficiencia y control.
La línea del vehículo se inspira en modelos como el Ferrari Monza SP1/SP2, al tiempo que incluye algunos rasgos visuales del Ferrari 499P, el prototipo con el que Ferrari compite en Le Mans. Cuenta con algunos elementos destacados, como unos paneles solares en la cubierta y el casco, diseñados para soportar el tránsito de la tripulación y contribuir al suministro energético del barco. De esta manera, busca combinar fuentes renovables como el viento, la energía solar y la energía cinética generada en navegación.
Decoración basada en el Giallo Fly

La decoración es importante en cualquier Ferrari, sea un coche o, como en este caso, una embarcación de vela. El protagonismo es un color histórico como el Giallo Fly, que aparece en diferentes zonas como el casco, la cabina y los foils, combinado con el gris del carbono visto, denominado Grigio Hypersail para la ocasión. La vela luce el logo del Ferrari por si quedaba alguna duda.
El Hypersail de Ferrari se puede ver en la exposición dentro de la tienda insignia de Ferrari en Milán y en la terraza Highline Milano, frente al Duomo de la capital lombarda.









