Sabemos que la Dirección General de Tráfico cuenta con numerosos dispositivos para cazar a los conductores que rebasan los límites de velocidad, desde radares fijos hasta los Veloláser, pasando por los de tramo y muchos otros. Ahora la DGT ha instalado un radar de remolque, su cinemómetro más tecnológico, aunque también el menos discreto.
El nuevo radar de remolque de la DGT es un novedoso dispositivo para vigilar los excesos de velocidad en carretera y que se puede remolcar en cuestión de segundos, por lo que puede cambiar de ubicación fácilmente. De momento, está situado en un punto específico, que además está en obras.
Nuevo radar de remolque de la DGT, a medio camino entre un fijo y un móvil
El radar de remolque está a medio camino entre un radar fijo y uno móvil, ya que se puede remolcar por un coche o por una furgoneta a distintos puntos de la carretera. Esto hace que los conductores no sepan su ubicación exacta. Se instala a un lado de la carretera y su aspecto los hace difíciles de detectar. Además, la variedad de ubicaciones provoca que sea muy difícil conocer su punto exacto.
Funciona con una batería que puede durar hasta dos semanas, tiene conexión a internet para enviar las sanciones a los centros de tráfico y puede poner hasta 20 multas por minuto o una cada tres segundos. Desde Tráfico señalan que los radares de remolque se suelen utilizar, especialmente, en tramos de obras, en los que muchos conductores no respetan los límites de velocidad provisionales que se marcan y donde hay operarios trabajando.

El primer radar de remolque de la DGT ya opera en la A-1 que conecta Madrid con Burgos, Vitoria y San Sebastián. Más concretamente, el nuevo cinemómetro está ubicado a la altura de la salida número 45, en sentido bajada, una zona que actualmente se encuentra en obras y donde el límite de velocidad es 100 km/h, pero al haber operarios trabajando, los conductores deben reducir la velocidad.









