Casi todos los coches que llevan el nombre de Shelby tienen su propia historia. El propio Carrol Shelby era conocido por sus propias historias, algunas reales y otras no tanto. El Cobra fue la primera incursión de Shelby en la producción en serie, aunque las aproximadamente mil unidades que construyó fueron a mano. Ahora, alguien muy afortunado puede hacerse con un ejemplar muy especial, porque se subasta este Shelby Cobra de 1963 que perteneció a Steve McQueen.
La subasta se celebrará el fin de semana del 15 al 17 de agosto como parte de la Monterey Car Week de California, organizada por Mecum Auctions, en el Hyatt Regency Monterey Hotel and Spa-Del Monte Golf Course.
Un periplo por varias manos

El coche, con número de chasis CSX2161, tiene una larga historia. Se entregó originalmente en Reino Unido a través de AC Cars, en julio de 1963, donde se pintó en plata con el interior rojo y se equipó con el paquete de accesorios Clase A, que incluía tapas cromadas para las válvulas y el filtro de aire, protecciones para los parachoques delantero y trasero, un portaequipajes, parasoles tintados, cinturones de seguridad de competición, un calefactor Smiths y neumáticos de banda blanca. Puro estilo de los años 60.
Poco después, el 30 de octubre de ese mismo año, se vendió al productor de cine David Wolper, quien lo conservó hasta 1965, cuando lo vendió al compositor y director de orquesta de Hollywood, Elmer Bernstein, y éste se lo prestó a su amigo Steve McQueen. El actor condujo el coche con regularidad desde 1965 hasta principios de 1967, y ese año se lo vendió a Richard Mathis, quien permitió a McQueen seguir utilizándolo durante unos meses más.
Se subasta un Shelby Cobra que perteneció a Steve McQueen

En los años siguientes, el Cobra siguió pasando por varias manos y se pintó en rojo con el interior en negro, hasta que en 2003 se exportó a Suiza. Allí se pintó de negro y recibió una barra antivuelco, grandes llantas Halibrand, una toma de aire en el capó y soportes cromados para el gato rápido delante y detrás. Desde 2006, se encuentra en el Reino Unido.
Pese a los cambios de manos y pinturas, este Shelby Cobra de 1963 tiene 27.544 kilómetros y conserva tanto su carrocería como el motor originales, un V8 de 4.7 litros unido a un cambio manual de cuatro relaciones. No obstante, el interior requiere una restauración profunda. Hagerty estima que el precio de un Shelby Cobra original en buen estado oscila entre los entre 771.000 y más de 1,1 millones de dólares (entre 710.000 y un millón de euros), pero el hecho de haber pertenecido al actor estadounidense hará que alcance una tarifa mucho mayor.













