Construir una moto con el motor de un Ferrari F355 (o de cualquier Ferrari) suena muy bestia, pero es lo que han hecho dos amigos de Dinamarca. Todo empezó hace 17 años, mientras Birger Hansen y Michael Anderson charlaban y bebían. Ambos firmaron un pacto: fabricar una moto con motor Ferrari.
Hacer algo así puede parecer imposible para cualquiera, pero los protagonistas de esta historia juegan con algo de ventaja. Birger Hansen tiene ahora 75 años y es una de las personas más ricas de Dinamarca. Fue cofundador del mayor astillero del país, X-Yacht, y también importador de la prestigiosa marca de motos artesanales Boss Hoss, las impresionantes custom cruiser americanas con motor V8 de Ford.
La moto con el motor de un Ferrari F355
Hansen acordó con Anderson que, si éste le conseguía un motor Ferrari, construiría una moto única. En aquel momento, Hansen tenía 58 años y deseaba unir dos de sus pasiones, los automóviles y las motos. Para llevarlo a cabo, debía partir de una Boss Hoss, aprovechando que era importador de estas motos. Por tanto, la primera parte del plan parecía fácil; el problema sería conseguir un motor Ferrari.
Sin embargo, fue más fácil de lo esperado. Un día, Anderson se presentó en casa de su amigo con un motor procedente de un Ferrari F355 que había encontrado en un desguace. Había cumplido su parte del trato. Ahora era el turno de Hansen. Tomó como base una Boss Hoss y la adaptó para introducir el propulsor del Cavallino.
El ‘trasplante’ fue más complicado de lo esperado, especialmente, por la colocación de los dos radiadores de refrigeración, a cada lado de la moto y bajo el asiento del piloto, muy cerca de las piernas. Además, tuvieron que fabricar más de 100 piezas para completar la operación. Pintaron la moto de rojo, naturalmente, y colocaron una pantalla digital de la marca 2D sobre un falso depósito, así como el logo original del F355 en los laterales.
Dos años para homologarla

El motor es un V8 de 3.5 litros atmosférico que produce 380 CV. Es uno de los motores más emblemáticos de Maranello por el sonido que emitía, gracias a una culata de cinco válvulas por cilindro. Es el único motor con 40 válvulas que ha producido Ferrari. El proceso se extendió durante ocho largos años. Finalmente, ambos amigos la terminaron y funcionaba perfectamente, pero había que homologarla.
Hubo que esperar otros dos años más, a enero de 2017, para que la moto con motor Ferrari superase los test de homologaciones de Dinamarca. El 10 de abril de aquel obtuvo por fin la homologación. Birger Hansen conserva todavía la moto, aunque apenas la conduce, ya que pesa 460 kg.
Imágenes: Ligalis Film en YouTube.






