El tiempo no pasa en balde y, menos todavía, en un sector como el de la automoción, donde la tecnología evoluciona a un ritmo pasmoso. De manera constante llegan novedades, pero luego muy pocas de ellas consiguen mantenerse. 10 tendencias de los coches en los 2000 que están pasadas de moda son un claro ejemplo de ello.
Reproductores de CD

Los más jóvenes, acostumbrados a conectar el móvil y vivir de Spotify, no saben lo que era tener que llenar los huecos portaobjetos de cajas de CD para escuchar música y tener que ir cambiándolos durante los viajes largos. Quien tenía un cargador era un privilegiado.
Pantallas no táctiles

Actualmente, aunque no sea precisamente práctico y desvíe más atención de la necesaria, la mayoría de coches cuenta con pantallas centrales táctiles de fácil funcionamiento y respuesta, pero hubo una época en la que eran muy más arcaica, con tecnología resistiva que hacía que hubiera que dejarse el dedo en cada pulsación para que el sistema leyera la orden.
DRL

En su día supusieron un salto respecto a los faros halógenos, así como una manera de dar personalidad a la mirada de los coches, pero actualmente la tecnología LED consigue lo mismo, pero con mucho mejores resultados.
Intrincadas palancas de cambio automática

Con la paulatina popularización de las cajas de cambios automáticas se adoptó un formato en el que la palanca tenía que seguir complejas formas para pasar de un modo a otro, algo que a día de hoy ha dado paso una mucho más sencilla y práctica línea recta.
Transmisiones manuales robotizadas reguleras

Hoy en día coger un coche automático con una transmisión manual robotizada con levas al volante es, por norma general, una gran experiencia, pues tienen un comportamiento rápido y preciso que da lugar a una conducción divertida y fluida. Lejos quedan los tiempos en los que eran más tosca y optar por el manual estándar no admitía lugar a dudas.
Navegadores a base de flechas

Cierto es que las flechas son la base de las indicaciones en un navegador, pero por suerte en los últimos años se ha evolucionado hacia una presentación gráfica mucho más completa que las de inicios de los 2000, que directamente prescindían de los mapas.
Coches eléctricos con autonomías ridículas

Cuando los coches eléctricos debutaron, además de por ser caros, lo que hacía que fueran mirados con recelo es el hecho de que sus alcances eran insuficientes a todas luces, por lo que plantearse su compra como coche único era de locos. Por suerte es un problema que ya se ha solventado.
Fuente: Carscoops






