Fernando Alonso ha completado los dos días de tests que ha realizado en Sudáfrica. El asturiano ha podido probar el Toyota Hilux con el que Nasser Al-Attiyah ganó el Dakar de este año, pero en lugar del Qatarí, ha tenido a otro campeón de la prueba más dura del mundo: Giniel de Villiers.

El expiloto de Fórmula 1 ha podido realizar los tests con la pick-up japonesa, que equipa un motor V8 5.0 con 385 CV y 620 Nm, en dos tramos de desierto, uno de 8 kilómetros de longitud y otro de 17. El bicampeón del mundo de Fórmula 1, ganador de las 24 Horas de Le Mans y actual líder de la clasificación de pilotos del WEC ha comprobado las diferencias de esta con el resto de las disciplinas en las que ha competido.

"He seguido el Dakar y gracias a TOYOTA GAZOO Racing he tenido la oportunidad de venir aquí a Sudáfrica a probar el Toyota Hilux ganador del Dakar 2019. He podido probar muchas disciplinas y conducir numerosos vehículos en los últimos dos años y esta era una gran oportunidad. Ha sido divertido; ciertamente muy diferente a lo que estoy acostumbrado a conducir, pero muy interesante. Hemos incrementado paulatinamente la velocidad aprendiendo pasada tras pasada. No es fácil leer las irregularidades del terreno y saber cuál es la velocidad máxima a la que puedo pasar pero he cogido mucha confianza en cada tramo", ha manifestado el piloto de Toyota.

Sobre el coche, Fernando Alonso ha declarado: "El comportamiento del Toyota Hilux es excepcional, tiene un buen agarre y equilibrio, muchísima potencia y una frenada impresionante. Es increíble conducir este coche", ha finalizado.