
Hoy en día puede que no, pero hace no tanto tiempo el precio a pagar para participar en bastantes competiciones del mundo del motor era crear una serie especial de homologación para calle, cuya tirada variaba según el campeonato, que justificara la existencia del modelo de carreras como un derivado del mundo de la producción. El resultado fue una época dorada en la que era posible encontrar por la calle (con mucha suerte) versiones "descafeinadas" de los reyes del motor. Estas son las versiones de calle más desconocidas de coches de carreras.
Y es que si nos ponemos a repasar, seguramente los míticos modelos del Grupo B vengan a la cabeza rápidamente, no obstante es una categoría convertida en leyenda e idolatrada por casi cualquier aficionado al motor. Pero hoy lo que queremos es recordar otros no tan populares pero que, ganaran o no en sus variantes de competición, fueron igual de espectaculares.
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