Estos días estamos atravesando la primera gran ola de calor del verano, con temperaturas que alcanzan los 44 grados en el sur peninsular y se acercan a los 40 en muchos puntos de España. Esto hace que conducir pueda ser, incluso, peligroso si el interior no está a una temperatura óptima. A continuación, te damos nueve trucos que funcionan para combatir el calor en el coche.
Conducir con este calor extremo es incómodo y peligroso. Incómodo, porque, al abrir las puertas, sientes cómo sale una bocanada de aire caliente desde el interior que hace imposible sentarse, sobre todo, si has dejado el coche al sol. Una vez dentro, tocar el volante, la hebilla del cinturón u otras superficies puede hacer que te quemes la mano, literalmente.
Y también es peligroso, porque muchos expertos advierten de que, a partir de los 25 grados, disminuye la atención y la concentración a la vez que aumenta el tiempo de reacción ante un imprevisto. Con el calor también empeora la capacidad de visión, especialmente por deslumbramientos. Además, tal y como señaló la DGT, a partir de 35 grados, equivale a una tasa de alcohol de 0,5 mg.
Por todo ello, es necesario combatir el calor en el coche, especialmente, en estos días en los que se están registrando temperaturas tan elevadas. Aquí van estos trucos para que conduzcas siempre con una temperatura óptima en el habitáculo.
9 trucos que funcionan para combatir el calor en el coche: tener en cuenta la trayectoria del sol
En cualquier caso, si no queda más remedio que dejarlo al sol, porque el coche va a pasar muchas horas estacionado, es recomendable tener en cuenta la trayectoria del sol para que, cuando vuelvas a coger el coche, no esté al sol, sino en el momento que da la sombra.
Truco japonés para enfriar el coche
Relacionado con el punto anterior está el llamado truco japonés para enfriar el coche. A pesar de lo curioso del nombre (fue inventado en Japón), es realmente eficaz, ya que en poco menos de un minuto puedes conseguir reducir la temperatura del habitáculo del coche hasta en 20 grados y sin utilizar el aire acondicionado, con el consiguiente ahorro de combustible.
Lo mejor, además del ahorro de gasolina, es que es muy sencillo. Sólo tienes que bajar la ventanilla de la puerta del conductor y abrir y cerrar repetidas veces (al menos cinco) la puerta del acompañante (o viceversa). De esta manera, se genera una corriente que permite la entrada de aire del exterior y expulsa el aire caliente del interior por la ventanilla bajada.
Colocar un parasol
Colocar un parasol es un viejo clásico que, si bien no mantiene fresco el interior (no hace milagros) sí ayuda a que la temperatura no sea tan elevada y la sensación de sofoco al entrar en el coche será menor. De hecho, un parasol de aluminio rebota los rayos solares y combate el 99,5% de los rayos UVA.
Pero, además de protegerte el interior del calor, también lo hace con los materiales del coche. El sol es un gran enemigo del cuero, telas y plásticos que recubren las superficies del habitáculo de tu coche, acelerando su desgaste. Colocando un parasol también estarás prolongando el mejor estado de todos esos materiales.
Ventilar el coche antes de iniciar la marcha
Según algunos estudios, basta con que un coche pase una hora aparcado bajo el sol para que alcance una temperatura de 50 grados en el interior. El dato es terrorífico y no invita en absoluto a meterse en un vehículo en una situación así, pero hay un pequeño truco para que el interior se refrigere antes de emprender la marcha.
Cuando llegues al coche, abre todas las ventanillas, incluso, si puedes, las puertas y el portón trasero en su caso. De esta manera, correrá el aire del exterior y saldrá el aire caliente almacenado en el habitáculo. Pasados unos minutos, ahora sí puedes acceder al coche, arrancar y encender el aire acondicionado. La temperatura habrá bajado varios grados y el aire acondicionado tendrá que hacer menos esfuerzo para enfriar el interior.
Dejar las ventanillas un poco bajadas, otro de los trucos para combatir el calor en el coche
Otro pequeño truco para combatir el calor en el coche es dejar las ventanillas un poco bajadas, aproximadamente, uno o dos centímetros para evitar que el calor se condense en el interior del vehículo. De esta forma, se equipara la temperatura exterior con la del interior y evita que éste se convierta en un auténtico horno donde asar pollos.
Estacionar en un lugar interior o en sombra puede bajar 30º
Ya sabemos que no siempre será posible, pero, en la medida de lo posible, intenta aparcar tu coche en un lugar subterráneo o, si no, en una zona con sombra. Esto es importante, porque la diferencia de temperatura que puede haber en el interior, aparcado al sol o en sombra, puede ser de hasta 30 grados. A la hora de regresar a tu coche, será preferible no combatir esos 30 grados.
Por otro lado, e igual que decíamos antes con respecto a los materiales del interior, los coches sufren cuando están expuestos al sol, sobre todo, la pintura, pero también otros elementos, como los faros que, con el tiempo, se vuelven opacos. Todo esto es mejor evitarlo.
Tintar las lunas, otro de los trucos para combatir el calor en el coche
Para evitar que el interior de tu coche se caliente sobremanera, otra opción recomendable es tintar las lunas, ya que reduce bastante la temperatura del interior, al tiempo que facilita el trabajo del aire acondicionado, que deberá esforzarse menos para enfriar el habitáculo (lo cual se traduce en ahorro de combustible)
Actualmente, muchos modelos vienen de serie con lunas traseras tintadas o como opción. Pero, si tu coche no las tiene, puedes colocarlas tú mismo o en un taller especializado. Relacionado con las lunas, también puedes protegerlas tapándolas con cortinillas que impedirán la entrada de más luz solar.
Activar el aire acondicionado antes de iniciar la marcha
De nada sirve si entras en el coche con todo el interior convertido en un horno, arrancas y enciendes el aire acondicionado. De esta forma, lo único que conseguirás será forzar el motor, el sistema del aire acondicionado y gastar gasolina, sin refrescar el coche.
Lo primero es hacer el segundo consejo que te hemos dado, ventilar el coche antes de entrar. Esto habrá bajado la temperatura unos cuantos grados. Lo siguiente, antes de sentarte en el asiento, es arrancar y encender el aire para que vaya cogiendo temperatura. Después de unos minutos, ya puedes entrar y encontrarás el interior más fresco. Ahora ya sí podrás iniciar la marcha.
Botón de recirculación del aire interior
Este es el botón que tiene el dibujo de un coche y una flecha giratoria y es el último truco para combatir el calor en coche. Sirve para mover el aire que del interior del vehículo. Pero es importante saber cómo funciona. El aire acondicionado toma el aire del exterior y lo enfría antes de introducirlo en el habitáculo.
Cuando enciendes el aire acondicionado, nunca puedes activar esta función, puesto que, normalmente, el interior del coche estará más caliente que el exterior, lo que obligará a trabajar más al aire acondicionado. Cuando hayan pasado unos minutos y el habitáculo ya esté un poco más fresco, entonces sí es el momento de activa el botón de recirculación del aire.
De esta forma, el sistema del aire acondicionado ya no tomará el aire del exterior, sino del propio interior (recirculación del aire), mucho más fresco y, por tanto, alcanzará más rápidamente una temperatura óptima.