Sustitución de bombillas

Las luces son importantísimas, especialmente para prevenir accidentes nocturnos. Evita bombillas de mala calidad, pues las posibilidades de sufrir un siniestro se reducen hasta en un 29%. Para cambiarlas, quita el contacto y abre el capó. Incluso desconecta la batería para mayor seguridad. Al fin y al cabo, se trata de electricidad.
Localiza la bombilla fundida y desenchufa las conexiones. Normalmente todos los plásticos se quitan con la mano o desatornillando un par de tornillos. Ponte guantes, por cierto. Retira la luz defectuosa e instala la nueva bombilla. Sigue los pasos en orden inverso y tendrás una iluminación renovada. Confirma, eso sí, que funciona.





