Los hipercoches están desarrollados para batir récords y el último conseguido por Koenigsegg bien le vale el Guinness Mundial. La última creación del fabricante sueco, el One:1 pasa de 0 a 300 km/h y se detiene en 17,95 segundos, consiguiendo reducir la marca en 3,24 segundos, una marca que estableció el Agera R en 2011.