Es Honda S2000 (prueba) es uno de los mejores deportivos que ha fabricado la marca japonesa y está también entre los mejores roadster de todos los tiempos. Además, incorpora el que, posiblemente, sea el mejor motor de cuatro cilindros atmosférico que se ha fabricado, cuyo sonido es inconfundible. Hacerse con una unidad hoy en día no es difícil, pero sí encontrar un ejemplar casi sin usar, como este Honda S2000 con 1.000 kilómetros que han subastado en Japón y que estuvo 20 años guardado en un granero.
El roadster japonés se ha revalorizado con el paso de los años, aunque sin alcanzar las cotas de exclusividad de otros coches. Esta unidad que se ha subastado en el portal Bingo, en Japón, es bastante especial, por varias razones.
Un Honda S2000 con poco más de 1.000 km, una cápsula del tiempo

La primera es que su odómetro marca solamente 1.092 kilómetros, por lo que el coche está, prácticamente sin usar. La segunda es que, según el vendedor, el propietario original guardó el S2000 en un granero poco después de comprarlo en el año 2000 y allí ha permanecido hasta que el dueño actual lo adquirió hace cinco años. Por tanto, ha estado unos 20 años sin ver la luz del sol.
Dejar un coche parado, sin usar, no es nada bueno para la mecánica, pero el portal de la subasta asegura que el propietario actual se ha encargado de arrancarlo, al menos, una vez por semana y lo ha llevado a que lo revisen periódicamente. El coche se mantiene completamente original, a diferencia de tantos otros S2000 que han sido modificados de forma desastrosa. Está pintado en color Silverstone Metallic, monta las famosas llantas de cinco radios con las que salió de fábrica y su interior está tapizado en cuero y tela de color rojo brillante. Es un AP1, por lo que corresponde a una de las primeras unidades.
El Honda S2000 montaba el conocido motor F20C de cuatro cilindros y 2.0 litros, con dos árboles de levas, que producía la potencia específica más alta del mundo en su momento, hasta la llegada del Ferrari 458 Italia: 124,5CV/litros. Entregaba 241 CV a 8.300 vueltas y emitía un sonido de esos que te dibujan una sonrisa de oreja a oreja. La guinda la ponía una caja de cambios manual de seis relaciones que mandaba la fuerza al eje trasero. Con un peso de 1.260 kg, el S2000 es pura diversión. Aceleraba de 0 a 100 km/h en 6,2 segundos y alcanzaba los 240 km/h de velocidad máxima.













