El Porsche 911 Safari ocupa una posición muy alta entre las versiones históricas del deportivo alemán (de hecho, la propia Porsche cuenta con una versión moderna en forma de prototipo), tanto que son muchos los preparadores que han creado sus propias versiones del modelo. Sin embargo, el Singer All-Terrain Competition Study (o Singer ACS) está a otro nivel.
Bueno, en realidad se trata de una dupla de modelos, uno para correr off-road (el blanco) y otro para divertirse sobre el asfalto (el rojo), que un cliente anónimo encargó a Singer y que, para alegría de aquellos a los que les guste el resultado (y se lo puedan permitir, aunque no se ha anunciado el precio), permitirá que se produzcan más unidades.
Se trata de un modelo que, aunque utiliza la base del 911 964 (concretamente del año 90), está tan modificado que poco conserva del original. Es un Porsche 911 musculado, embrutecido y con una distancia libre al suelo considerablemente mayor de lo habitual para poder desenvolverse con soltura en cualquier tipo de terreno.
La suspensión es de largo recorrido, los amortiguadores son ajustables, cuenta con protecciones inferiores de aluminio de cinco milímetros de grosor (que se pueden desmontar) y calza unas llantas de 16 pulgadas embutidas en neumáticos BF Goodrich.
A esta base se suma un sistema de tracción integral desarrollado por Porsche Tuthill y una caja de cambios secuencial de cinco velocidades, que se encargan de canalizar los 450 CV del motor 3.6 refrigerado por aire y que cuenta con un doble turbo.
Todos los paneles de la carrocería se han creado ex profeso utilizando fibra de carbono, con un inconfundible aroma retro y una zaga que es realmente llamativa gracias al alerón integrado y a la doble salida de escape central. El resultado es atractivo tanto con la combinación blanco y negro como con todo el exterior en rojo.
El habitáculo del Singer All-Terrain Competition Study es totalmente nuevo de competición, algo espartano pero bastante estiloso. Dispone de jaula antivuelco, asientos tipo bucket, arneses de cuatro puntos, una larga palanca para activar el freno de mano y delante del copiloto se encuentra el sistema de navegación.