Hace unas cuantas décadas, cuando los fabricantes de automóviles tenían personalidad y hacían coches con alma y no un simple producto tecnológico que podría venderse en la planta de tecnología de unos grandes almacenes, la marca española desarrolló el que podría considerarse su modelo más exclusivo: el SEAT 1400 Sport Serra.
Esta joya exclusiva de la automoción española nació de la colaboración entre los bastidores mecánicos de SEAT y el prestigioso carrocero barcelonés Pedro Serra. Tomando como base la plataforma y el motor de 1.395 cc del SEAT 1400 berlina, Serra esculpió artesanalmente una carrocería descapotable y coupé de líneas marcadamente aerodinámicas y estilo europeo.
SEAT 1400 Sport Serra, el lujo a la española
El SEAT 1400 Sport Serra era un precioso descapotable biplaza ensamblado totalmente a mano, por lo que no existen dos unidades iguales. Nació en un momento en el que el SEAT 1400 era el único modelo fabricado por la marca en la Zona Franca. Fue el inicio de una estrecha colaboración entre el carrocero y la marca que duró hasta principios de los 60.
Serra producía estos descapotables en su taller del paseo de Sant Joan de Barcelona, llamado Carrocerías Pullman. SEAT proporcionaba la plataforma del monocasco, completa con las suspensiones, las ruedas y la mecánica. Sobre esta base, el carrocero barcelonés elaboraba la carrocería, hecha enteramente a mano, sin planos, tan solo unos esbozos.
Un proceso completamente artesanal
Luego añadía los faros y unos parachoques específicos, un parabrisas panorámico, un salpicadero e instrumentación especial, la tapicería y la capota de lona. Cada unidad construida tenía algunas modificaciones y diferencias entre sí. Este método hacía que no su pudiera hablar de una producción en serie propiamente dicha.
El motor del 1400 Sport Serra era el mismo de la berlina, esto es un bloque de cuatro cilindros de válvulas en cabeza, con varillas y balancines, que entregaba 44 CV de potencia, combinado con una transmisión manual de cuatro velocidades.
En 1959 hubo una segunda serie que se distinguía de la primera en el frontal, que ahora integraba cuatro faros redondos y consta que, al menos, se fabricaron ocho ejemplares. En 1960 llegó la tercera serie, con un rediseño menos agraciado. Su bajísimo volumen de producción lo convierte hoy en uno de los clásicos de colección más codiciados y elegantes con sello español, un símbolo de distinción y alta costura automotriz en una España que empezaba a abrirse al exterior.
El mini Pegaso Z-102
La unidad que forma parte de la Colección de SEAT HISTÓRICOS se matriculó a finales de 1959 y corresponde a la primera serie. Se distingue por su techo duro desmontable tipo hard-top. El modelo es un símbolo de la versatilidad del SEAT 1400, que en los años 50 no solo sirvió de base para la producción de furgonetas y limusinas, sino también de este exclusivo spider biplaza.
El SEAT 1400 Sport Serra se produjo en un momento en el que el coche español más lujoso era el Pegaso Z-102 (prueba), un deportivo de tipo gran turismo concebido por el gran Wilfredo Ricart. Pero era un vehículo extremadamente exclusivo y caro que muy pocos se podían permitir en aquella España de los 50. No es que el descapotable de SEAT se lo pudiera comprar cualquiera, pero era algo más accesible.