Dentro del mundo de la automoción hay ciertos componentes que, aunque puedan ser de toda una variedad de proveedores, automáticamente el aficionado los asocia con una marca. En el caso de los asientos deportivos, ésta es Recaro, pero, pese a su posición destacada, la compañía se ha declarado en quiebra.

Sin embargo, la situación no afecta a toda la compañía, si no que se circunscribe únicamente a la división automovilística de la marca, que el Grupo Recaro vendió hace unos años.

Coches con tres asientos individuales en la segunda fila

Esta rama, que también se encarga de la producción de asientos para aviones, fue vendida a Johnson Controls en 2011. Más adelante ésta cambió su nombre a Advent y también varió las operaciones comerciales a las que se dedicaba, lo que llevó en 2020 a una nueva venta de Recaro Automotive, en esta ocasión a Raven Acquisitions, que es la que actualmente es su propietaria.

Recaro quiebra

Según han explicado desde IG-Metall, sindicato en el que se agrupan la mayoría de los empleados de la marca, durante los últimos años los trabajadores habían renunciado a parte de sus salarios para favorecer la estabilización económica de la empresa, pero finalmente el esfuerzo no habría servido de nada y la situación sería una sorpresa para ellos.

Los afectados son 215 trabajadores de la planta de Kirchheim, que no saben cuál va a ser su futuro, aunque desde el sindicato apuntan que esperan que se agoten todas las opciones posibles para que se aseguren sus puestos de trabajo.

El material antincendios de los asientos del coche que podría provocar cáncer

Por su parte, en el sector de la automoción el anuncio también es un importante contratiempo, puesto que muchas marcas emplean asientos Recaro en sus coches deportivos. Si estos dejan de proveerse, las firmas tardarán un tiempo en encontrar reemplazos que cuadren con sus vehículos, por lo que podrían retrasarse las entregas.

El caso de Recaro no es único y es que en los últimos meses varias empresas relacionadas con los suministros de piezas para vehículos han anunciado estar en situaciones similares. BBS, por ejemplo, ha solicitado una declaración de insolvencia, mientras que ZF ha hecho oficial una reestructuración que podría suponer 14.000 despidos en los próximos años.

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor, introduce tu comentario
Por favor ingrese su nombre aquí

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.