En 2010 la firma japonesa sorprendió en el Salón de Ginebra con la presentación del primer compacto híbrido del segmento premium. Todo este tiempo ha estado el CT200h sin recibir actualizaciones profundas. Y es que tampoco le ha hecho falta, como demuestran las 300.000 unidades comercializadas en todo el mundo, 75.000 de ellas vendidas en Europa en este periodo de tiempo.
Pues bien, siete años después el hatchback oriental ha sido renovado para seguir triunfando en un competido segmento. Los cambios más acusados -aquí tienes la prueba del anterior modelo- los ha recibido el exterior. Es difícil no apreciar sus nuevos gruposópticos, con los que el coche gana mucho, mucho atractivo. Los delanteros adoptan una luz diurna en forma de flecha mientras que los traseros la tienen de L. Tampoco sus nuevos paragolpes, más deportivos, sobre todo en la versión de la prueba, el Lexus CT200h F-Sport 2018, con las luces antiniebla en los extremos del delantero, otorgando una sensación de más anchura, y con nuevo difusor en el trasero. Asimismo, la parrilla es de nueva factura: exhibe un novedoso patrón cubierto en negro brillante y prescinde tanto de la gran lama que atravesaba el logo de Lexus como de las barras horizontales. A los nuevos diseños de llantas -de 17" en el caso del coche de prueba- se suma la posibilidad de equipar el techo, el alerón y los retrovisores en negro brillante, dándole un punto de exclusividad.
Si el exterior ha recibido cambios que consiguen que sea un vehículo realmente atractivo, puesto al día para competir con garantías entre la amplia opción existente, el interior no tanto. Su imagen no es actual y en él se nota el paso de los años. Menos mal que la calidad de los materiales y sus ajustes siguen siendo indiscutibles. Además, incorpora una nueva pantalla de 10'3" -la anterior era de siete- con la que visualmente gana muchos enteros. Está situada en una posición perfecta para el conductor, arriba del salpicadero, para no tener que apartar la vista de la carretera, pero sigue sin ser táctil: se controla desde el joystick alojado en la consola central, que no se caracteriza precisamente por su precisión. Además de su resolución destaca de ella la función de pantalla dividida, con la que se puede ver diferentes funciones junto con el mapa del sistema de navegación.
Los asientos son extremadamente cómodos
Los que siguen siendo una gozada son sus asientos, de los más confortables del mercado; da igual si hablo de la banqueta o del respaldo porque ambos son extremadamente cómodos -también el reposabrazos de los paneles de las puertas-. Además, sujetan bastante bien el cuerpo en los virajes.
Respecto al espacio, los pasajeros de las plazas traseras tienen bastante para las rodillas y como unos cuatro dedos hasta tocar el techo con la cabeza -personas como yo que midan 1'78 m-. El de carga tiene un cómodo doble fondo, pero no se caracteriza por su amplitud; y es que las baterías necesitan su espacio.
Comienzo la prueba dinámica del Lexus CT200h F-Sport 2018.
Arranco y es el indicador del cuadro de instrumentos el que me indica que el coche ya está encendido. Qué gozada poder circular en silencio -siempre y cuando la carga de la batería lo permita-. Fuera estrés, fuera prisas, porque si las tienes y superas los 45 km/h el motor de combustión entrará en funcionamiento. Y es que el coche de la prueba, el Lexus CT200h 2018, combina un bloque de gasolina 1.8 de 99 CV con uno eléctrico de 82, con lo que la potencia conjunta es de 136 CV. No es el compacto más rápido, ni mucho menos, pero la entrega de energía desde el primer momento consigue una sensación de velocidad mayor y un respetable 0 a 100 km/h de 10'3".
Independiente del modo seleccionado, EV, ECO o Sport -en este último el cuadro de instrumentos cambia su display y aparece un tacómetro-, el hándicap que observo es su cambio de variador continuo. Es silencioso... Hasta que se le exige más potencia de forma intensa. El sonido que se filtra al habitáculo es bastante molesto. Eso sí, casi siempre podrás controlarlo, pero te será difícil en repechos pronunciados. A velocidad de cruceros altas, controlando el gas, puede ser silencioso y destaca por lo bien aislado que está tanto del ruido aerodinámico como del de rodadura.
En modo Sport, el Lexus CT200h 2018 F-Sport de la prueba ofrece sensaciones más dinámicas -no esperes mucho, porque este coche no ha sido creado para ello- y los controles, tanto el de estabilidad como el de tracción son más permisivos. En modo Eco, el conductor dispone de menos potencia y el sistema de climatización se ajusta para ofrecer los consumos más contenidos. Durante la prueba he logrado moverme con una media de 5'6, alejados de los 3'6 oficiales, pero una cifra digna, y más si a estas ventaja sumamos las de aparcamiento, peajes y la posibilidad de entrar a la ciudad cuando el protocolo anticontaminacion está activo.
Me gusta el tacto de la dirección, pesada, y la comodidad de su suspensión, aunque algunas veces se manifiesta algo seca -imagino que por el acabado F-Sport, que equipa muelles específicos. Respecto a sus frenos, el recorrido hasta que comienzan a restar velocidad al vehículo es amplio, y eso se debe a que son regenarativos.
A las novedades que te he relatado se añaden en este Lexus CT200h F-Sport 2018 de la prueba es el paquete Lexus Safety System +, que incluye los sistemas de mantenimiento de carril, de precolisión, señalización, velocidad de crucero adaptativa y luces de carretera automáticas.
| A destacar | A mejorar |
| Suavidad de marcha | Rumorosidad cuando se exige velocidad |
| Imagen renovada | Interior poco renovado |
| Comodidad de sus asientos | Conducción poco deportiva |
Fotos: Alex Aguilar
| Valoración | |
Diseño 8 | |
Acabados 9 | |
Habitabilidad 8 | |
Maletero 7,5 | |
Motor 7,5 | |
Consumo 9 | |
Comodidad en marcha 8 | |
Comportamiento 8 | |
Equipamiento 8 | |
Precio 8 | |
| RESUMEN El Lexus CT200h se ha puesto al día en diseño exterior y sistemas de seguridad. Se queda retrasado en el interior, donde sus cambios son demasiado sutiles para el tiempo de comercialización que lleva a sus espaldas. Sigue siendo muy cómodo y una excelente opción para moverse por cuidad, tanto por su modo eléctrico, con el que el sonido es mínimo, como por sus ventajas al portar la etiqueta ECO. | 8 PUNTUACIÓN GENERAL |