Eso de que los motores de combustión tienen fecha de caducidad en favor del coche eléctrico no es verdad. La prueba la tienes en la marca alemana, que lleva años desarrollando combustibles sintéticos, pero la siguiente noticia es mucho más impactante. Porsche ha patentado un motor W18 que podría montar en su próximo deportivo.

El propulsor presenta una configuración tan extraña como compleja. 18 cilindros dispuestos en tres bancos de seis cada uno y cada bancada con su propio sistema de admisión y escape para reducir la fricción del aire y las pérdidas de calor. Pero no acaba aquí la cosa: cada banco puede tener su propio turbocompresor, para un total de tres turbos. Una configuración triturbo construida para máxima potencia, eficiencia y respuesta.

Porsche presenta una patente de motor W18

Esta información que ha publicado WIPO sorprende porque no es habitual el desarrollo de motores tan grandes en una época en la que las marcas tienden a hacer mecánicas más compactas, con poca cilindrada. De hecho, hasta los motores de 12 cilindros están en peligro de extinción.

La primera en salirse del redil fue Bugatti, con su nuevo motor V16 que utiliza en el Tourbillon, aunque va acompañado de otro motor eléctrico para hacer una configuración híbrida enchufable. Ahora Porsche sorprende con este motor W18 que recuerda al W16 que emplearon en Molsheim hasta hace poco.

A pesar de su complejidad, se dice que el bloque es aproximadamente del tamaño de un seis cilindros, mostrando un impresionante trabajo de ingeniería. La patente también describe una estructura modular adaptable a configuraciones de 12, 15 o 18 cilindros según la aplicación. Por el momento, en Zuffenhausen no han confirmado la producción de este nuevo motor, pero el hecho de haber presentado la patente deja claro que la firma alemana no ha dejado de soñar en grande cuando se trata de motores de combustión. Podría ser el propulsor de su próximo hiperdeportivo.

*Imagen destacada creada con IA a partir de la patente.