El Porsche 928 (prueba) ocupa un lugar especial en la historia del fabricante de Stuttgart. Es parte de la saga de los modelos transaxle de Porsche, un vehículo clásico con motor delantero que estuvo en producción entre 1977 y 1995, periodo en el que logró comercializar más de 61.000 unidades. Hoy es parte del legado de la compañía y muchos son los entusiastas que aman al deportivo alemán.

Entre los fanáticos del 928 se encuentra una comunidad de surfistas polacos, la cual está detrás de la creación que protagoniza este artículo. Según cuenta el fabricante, que es quien nos descubre este coche, el vehículo recibe el nombre de Porsche 928 Surfari (un guiño a la denominación Safari que ha usado en más una ocasión Porsche), y su historia comienza hace muchos años, con una relación entre un padre y su hijo.

Ambos “se esforzaron para crear una comunidad en torno a su camping y negocio de deportes acuáticos en la península de Hel, en la costa báltica de Polonia”, según cuenta Porsche. Tadeusz Elwart es el gerente del camping Chalupy 6 y creador del festival Hel Riders, proyecto a partir del cual surge la idea del 928 Surfari. Además, padre e hijo son apasionados de los coches.

El Porsche 928 Surfari creado por unos amantes del surf

El objetivo era crear un Porsche que fuera capaz de salir de la carretera, que también fuera un perfecto “vehículo de playa” y un “taxi surfero” para transportar hasta aquí a sus ocupantes en cuanto se divisaran las primeras olas.

Con esto en mente, Elwart eligió el 928 con el clásico motor Porsche V8, como base de su proyecto. Fueron necesarios ajustes en la caja de cambios, el diferencial y la suspensión para convertir el deportivo de motor central en un buggy de playa. Es entonces cuando entra en escena Tomasz Staniszewski, ingeniero y piloto de rallyes que acaba de terminar el Dakar Classic con un Porsche 924 -conoce su historia- de creación propia.

De fabricación local, el estilo del 928 Surfari es cortesía de Lange & Lange, dos hermanos gemelos que forman parte de la comunidad de surfistas polacos desde hace décadas. Son los responsables del aspecto del vehículo, desde el concepto general hasta pequeños detalles como rayas, la baca, la mochila de surf e incluso un casco Porsche Design vintage.

Por supuesto, un coche de estilo surfista no podría estar completo sin una tabla de surf. En este caso, Jędrzej Jankowiak, de Polvo Surfboard, dio forma a una tabla única para este 928, desarrollada específicamente para las olas del Báltico. Tiene un diseño más ancho y una curvatura inusual que ayuda con las olas cortas y rápidas de la península de Hel. La tabla va sujeta en la parte superior del 928 Surfari.

A todo esto, se unen detalles específicos como unas llantas originales Porsche con neumáticos todoterreno, faros auxiliares Hella en el frontal y sobre la baca personalizada, un cabrestante, ganchos de recuperación y redes de protección en las ventanillas delanteras.