Si ya tienes canas en el pelo o eres aficionado al cine clásico, quizá conozcas la película Los caraduras, estrenada en 1977, protagonizada por Burt Reynolds y Sally Field. El título original era Smokey and the Bandit. La cinta fue un éxito rotundo y en ella aparecía un Pontiac Firebird Trans Am, lo que hizo que aumentaran las ventas del modelo. Esto hizo que Pontiac prometiera a Burt Reynolds un Firdbird Trans Am nuevo cada año de por vida. Sin embargo, la marca terminó cambiando de opinión.
La producción del Trans Am aumentó de 46.701 unidades en 1976 a 68.745 en 1977, el año del estreno de la película, y volvió a dispararse hasta alcanzar las 93.341 en 1978, momento en el que representaba casi la mitad de las ventas totales del Firebird. Si bien es difícil precisar cuánto de ese aumento se debió a la película y cuánto al atractivo frontal aerodinámico introducido en 1977, no cabe duda de que Los caraduras tuvo algo que ver.
El nuevo director rompió el contrato con Burt Reynolds y no entregó más Pontiac Firebird Trans Am
Según cuenta CarScoops, el director general de Pontiac en aquel entonces era fanático de la película, como afirmaría Reynolds más tarde, y supuestamente le prometió al actor un Trans Am gratis cada año de por vida. Durante un tiempo, la marca cumplió con la promesa y Reynolds le regaló su primer coche a su hermana y el segundo a su hermanastro. Pero luego se agotaron los Trans Am y no porque Pontiac hubiera dejado de fabricarlos.
A la venta un Pontiac Trans Am de 1978 de una "abuelita" con un motor poco usual
Cuando Reynolds llamó a Pontiac para averiguar por qué se había interrumpido el envío de coches, descubrió que la nueva gerencia ya no era tan fanática de la película, según comentó Reynolds en una entrevista con la revista Car and Driver. Pontiac obtuvo la exposición de tres películas gracias a Los caraduras y sus dos secuelas, antes de disfrutar de otro gran impulso de relaciones públicas cuando el Firebird Trans Am de tercera generación obtuvo un papel protagonista en la serie El Coche Fantástico, a principios de los 80.
Pontiac desapareció por la situación financiera de General Motor
El Firebird y el Trans Am se fabricaron hasta 2002 y podrían haber resucitado en 2010, cuando Chevrolet relanzó su modelo gemelo, el Camaro, si General Motors no hubiera decidido eliminar la marca Pontiac en 2009 en medio de una reestructuración por bancarrota.
Casi medio siglo después del estreno de Los caraduras, un Trans Am de 1977 negro y dorado sigue siendo uno de los muscle cars más reconocibles, aunque no fuera el más rápido. El potente motor V8 de 7.4 litros (455 pulgadas cúbicas) desapareció en 1977 y la opción más potente a partir de entonces fue un motor de 6.6 litros que entregaba 200 CV y 220 CV en 1978. Sin embargo, muchos Trans Am de 1977-78 venían con tan sólo 180 CV.









