El año pasado, la Comisión Europeo lanzó un ambicioso plan llamado ‘Fit for 55’ para luchar contra el cambio climático que incluye, entre otras medidas, veta la venta de vehículos tradicionales de gasolina, diésel, gas e, incluso, híbridos a partir de 2035. Algunos países se han sumado a esta iniciativa, no así España, por ahora. Pero varias empresas y ONG piden al Gobierno que prohíba los coches de combustión en 2035.
Se trata de un grupo compuesto por 14 empresas y ONG sensibilizadas con el medio ambiente, que han enviado al ejecutivo una carta para pedir la prohibición de la venta de automóviles impulsados por motores térmicos a partir de la fecha propuesta por la Unión Europea y que solo se fabriquen coches eléctricos.
Varias empresas y ONG piden al Gobierno que prohíba los coches de combustión en 2035
Dicha misiva, dirigida concretamente a la Ministra para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico, Teresa Ribera, cuenta con la firma de diferentes entidades, como ECODES, Fundación Renovables o Transport & Environment, y tiene como objetivo que España se suma al plan ‘Fit for 55’ de la Unión Europea. Los firmantes justifican esta petición en el impacto importante que sigue teniendo el transporte en el medio ambiente, representando el 90% de las emisiones de CO2, según sus cálculos.
Algunos países, como Alemania, se han mostrado a favor del plan de la UE, que propone reducir las emisiones de CO2 de los turismos y furgonetas en un 55% a partir de 2030, con respecto a los valores de 2021, y alcanzar las cero emisiones en 2035. Sin embargo, España todavía no ha puesto en marcha mecanismos para adoptar esas medidas.
Liderar la transición a la movilidad eléctrica
Precisamente por esta razón, las 14 empresas y entidades sociales han mandado la carta al Gobierno, ya que consideran que la posición de España como uno de los países productores de automóviles más importantes debe aprovecharse para liderar la transición hacia la movilidad eléctrica.
Según estas entidades, la fabricación de vehículos eléctricos, que actualmente es muy cara, será mucho más asequible en 2035 y eso permitirá abaratar los precios de esos coches en el mercado. Por otro lado, una mayor presencia de coches eléctricos favorecerá una mejor calidad del aire en las ciudades, reportando beneficios para la salud.