Studebaker Dictator
El Studebaker Dictator recibió tal nombre con la intención de erigirse como el coche que marcaría el camino a los demás modelos. Debido a la similitud fonética con la palabra dictador, muchos malpensados sugirieron que se trataba de un guiño a los dictadores que impusieron su poder durante la década en la que se comercializó el vehículo, de 1927 a 1937.