Está de moda lo vintage, ya sea porque los coches modernos no gustan a los aficionados o por el motivo que sea. Lo cierto es que cada vez se recuperan más modelos del pasado. En este caso, un estudio de diseño ha recreado el Honda CRX convertido en un coche eléctrico y el resultado debería hacer reflexionar a la marca japonesa.
Los padres de esta recreación virtual son el diseñador Vitaly Batalka y el artista CG Valentin Komkov. El punto de referencia es el CRX de segunda generación que se comercializó entre 1987 y 1991, construido sobre una plataforma de Civic acortada y recordado por ser uno de los Honda pequeños más divertidos de su época.
La recreación del Honda CRX que a todos nos gustaría ver
El coche mantiene las proporciones del original: una distancia entre ejes corta, línea de techo baja y el diseño de la ventana trasera dividida que le dio al original su perfil. En el frontal, los faros sellados y de forma cuadrada se han reemplazados por unidades LED más delgadas que flanquean un morro sin parrilla (es eléctrico) con el nuevo emblema de Honda en el centro.
El capó esculpido y el acabado negro en los parachoques hacen claras referencias al CRX original, junto con las ópticas traseras horizontales y un emblema CRX iluminado en la parte trasera. El perfil presenta superficies limpias con guardabarros traseros tonificados, unos tiradores de las puertas enrasados, puertas sin marco y llantas de aleación con acabado bitono.
Aunque se trata de una recreación virtual, los diseñadores añadieron una ficha técnica que describe un sistema de propulsión totalmente eléctrico que genera 355 CV y alcanza una velocidad máxima de 285 km/h, una cifra bastante optimista que superaría ampliamente al motor de gasolina VTEC de 1.6 litros que montaba el CRX original.
El modelo más parecido al CRX fue el Honda CR-Z, un coupé fabricado entre 2010 y 2016 que no tuvo mucho éxito, pero era un coche diferente a lo que había en el mercado, con un diseño inspirado en el coupé ochentero y movido por un sistema híbrido no enchufable. Seguro que a los aficionados les encantaría ver de vuelta un CRX como el de esta recreación virtual, pero el mercado actual no ofrece muchas esperanzas de que Honda invierta en ello, sobre todo, cuando hace poco ha cancelado sus planes eléctricos.