Omoda y Jaecoo, dos fabricantes del gigante chino Chery, se propusieron un reto para poner a prueba el rendimiento y eficiencia de la tecnología híbrida enchufable del Omoda 9 SHS en un viaje de casi 2.000 kilómetros de Madrid a Nürburgring. Para ello, diseñaron un roadtrip hacia los principales templos del motor de Europa y los resultados han sido más que satisfactorios.

Durante cinco días, una caravana compuesta de cuatro Omoda 9 SHS recorrió 1.879 kilómetros (2.000 kilómetros contando las vueltas al circuito) entre Madrid y Nürburgring, pasando por Le Mans y visitando los circuitos históricos de Lasarte y Reims-Gueux, con el objetivo de demostrar las bondades de su sistema Súper Híbrido Enchufable (SHS).

Este recorrido de larga distancia se realizó en condiciones reales, como lo harían la mayoría de usuarios de este modelo, es decir, respetando los tiempos de descanso y rodando al máximo de las velocidades legales, circulando incluso por autobahns alemanas y carreteras francesas donde el límite de velocidad se sitúa en 130 km/h.

Madrid-Nürburgring, el reto para demostrar el rendimiento del Omoda 9 SHS

El Omoda 9 SHS (prueba) equipa la variante más potente y avanzada del sistema de propulsión híbrido enchufable SHS. Combina un motor 1.5T GDI DHE de quinta generación (con una eficiencia térmica del 44,5%) con tres motores eléctricos, una batería CATL M3P de 34,46 kWh y la transmisión 3DHT, cuya eficiencia alcanza el 97,6%. Desarrolla una potencia conjunta de 537 CV y 650 Nm de par, y puede recorrer hasta 145 en modo eléctrico. Gracias a su sistema de carga rápida de hasta 65 kW, tarda 25 minutos en pasar del 30 al 80% de capacidad.

El viaje comenzó el 26 de noviembre en Madrid y avanzó hacia San Sebastián antes de cruzar a Francia para recorrer los circuitos de Lasarte, Le Mans y Reims-Gueux, hasta alcanzar finalmente el Nordschleife de Nürburgring. El trayecto incluyó una amplia variedad de escenarios, desde áreas urbanas hasta autopistas de largo recorrido, pasando por carreteras secundarias y tramos históricos con cambios de ritmo constantes, lo que permitió analizar el comportamiento del vehículo en diferentes situaciones.

En las primeras secciones, el SUV chino funcionó durante largos tramos como un vehículo eléctrico, apoyándose en su autonomía eléctrica de 145 kilómetros. La batería no se recargó en todo el viaje para evaluar el consumo real de combustible con la batería agotada. A medida que el viaje avanzaba, el sistema híbrido comenzó a alternar automáticamente entre modos de funcionamiento (eléctrico puro, híbrido en serie o paralelo) para optimizar el consumo en cada situación.

Los accesos a Le Mans y Reims y las posteriores vías rápidas camino de Alemania reforzaron la importancia de la gestión energética: las aceleraciones intermedias, recuperaciones y tramos de velocidad sostenida sacaron lo mejor de la arquitectura híbrida del modelo.

Un consumo medio de 7,2 litros del Omoda 9 SHS de Madrid a Nürburgring

En el todo el viaje, el Omoda 9 SHS registró un consumo medio de 7,2 litros/100 km, una cifra que no está nada mal, teniendo en cuenta su potencia y tamaño. No obstante, las diferentes etapas del recorrido permitieron registrar consumos parciales muy representativos en condiciones reales con una ocupación de hasta cuatro pasajeros.

En la primera etapa, entre Madrid, San Sebastián y Burdeos, tras 718 kilómetros, el mejor consumo fue de 5,5 litros/100 km. En la segunda etapa, entre Burdeos y Le Mans, tras 446 kilómetros, el mejor registro fue de 6,4 litros/100 km. La tercera etapa, de 346 kilómetros entre Le Mans y Reims, logró un consumo de 6,4 litros/100 km. En la última etapa, entre Reims y Nürburgring, de 369 kilómetros, donde los pilotos pudieron experimentar la velocidad máxima del modelo (187 km/h) en las autobahns alemanas, el mejor consumo fue de 8,2 l/100 km.

Otro aspecto destacado del viaje Madrid-Nürburgring fue el elevado confort de marcha del Omoda 9 SHS, gracias a la fluidez con la que trabaja el sistema de propulsión híbrido, el funcionamiento del control de crucero adaptativo y el de todos los sistemas de asistencia a la conducción. La guinda la pone el sistema de suspensión electromagnética CDC, que filtra perfectamente las irregularidades de la carretera y a la suavidad con la que controla todos los movimientos de la carrocería.