Bugatti EB110
La mayoría de gente conoce al (prueba) Bugatti Chiron. Sin embargo, el EB110 está algo más olvidado por el gran público. Se trata del predecesor del mencionado Chiron, y también del Veyron. Contaba con una imagen impactante y unas prestaciones de infarto.
Y lo hacía gracias a su aerodinámica y a un propulsor que lo cierto es que resultaba bastante 'pequeño'. Un bloque de 3,5 litros con 12 cilindros en V y cuatro (sí, cuatro) turbocompresores. Con ello, erogaba 550 CV de potencia, pero quizá lo más sorprendente era su velocidad punta: 342 km/h.