Opel Kadett GSi
La historia de los compactos deportivos es muy extensa y a pesar de la electrificación en este momento está (casi) más viva que nunca. Hay multitud de alternativas en el mercado. Pero, ¿por qué? Pues porque se trata de coches con los que te lo puedes pasar muy bien, muy potentes, pero también útiles por espacio, amplitud y eficiencia.
Extrapolado a hace unos 35 años, el Opel Kadett GSi se erigía como una de las grandes opciones en este segmento. Un coche cuya guinda del pastel era una versión con motor 2.0 de 16 válvulas y 150 CV de potencia capaz de acelerar de 0 a 100 km/h en 7,7 segundos y de llegar hasta los 217 km/h.