El estado de salud del papa Francisco es preocupante. Jorge Mario Bergoglio sigue hospitalizado, y aunque ha experimentado una leve mejoría, todavía está crítico. Nos gustaría hacer este artículo en el que nos centramos en un papamóvil español, que no es ni el Range Rover ni el SEAT Panda, y sí uno blindado que fue fabricado en Linares, Jaén, para mostrar la unión que siempre ha tenido España con la Santa Sede.

Tras el intento de asesinato que sufrió Juan Pablo II el 13 de mayo de 1981 en la plaza de San Pedro, cuando circulaba en el Fiat Campagnola -puedes verlo en nuestro especial de los mejores papamóvil de la Historia-, donde recibió cuatro disparos; en 1983, en Linares, Jaén, se construyó el que hasta ese momento era el papamóvil más seguro del mundo.

Se trata de un Land Rover Santana 109, modelo que era fabricado en España. Poco más se sabe de él, además de que la parte trasera estaba blindada. Según indican medios colombianos, también sirvió como papamóvil durante la visita del pontífice al país de América del Sur, donde se decía que equipaba “las últimas especificaciones técnicas de protección”.

Tras su servicio, estuvo expuesto un tiempo en la planta de Santana en Linares, para, posteriormente, mandarlo al Museo del Vaticano, donde sigue expuesto en la actualidad junto con otros vehículos como el Mercedes-Benz Clase G o el Toyota Land Cruiser.

El Land Rover Santana, todoterreno basado en el Land Rover Defender, fue fabricado Santana Motor en el municipio español de Linares. Su producción comenzó en 1958 y finalizó en 1994.

Los otros papamóvil españoles son el Range Rover modificado por la empresa Tecnitrade Internacional, con sede en Alcalá de Henares y que actualmente está en San Lorenzo del Escorial; y el SEAT Panda, que fue creado en horas y que descansa en la Nave A122 de SEAT.