¿Qué es el Kia Sorento Graphite? ¿Una nueva edición limitada? ¿Un acabado exclusivo? No, el Graphite es uno de los colores de carrocería disponibles para el todocamino de siete plazas, de hecho, uno de los más populares de los que se ofrecen en el configurador de la marca coreana.

Se trata de un tono gris metalizado oscuro que le sienta francamente bien al SUV. ¿El motivo? Su tono ofrece suficiente variación como para que se deje notar la musculatura del modelo, recalcada gracias a los nervios presentes tanto en el capó como en los pasos de rueda y las líneas de cintura. Además, le otorga un contraste perfecto con los abundantes cromados presentes por todo el exterior: marco de la parrilla, faldones laterales, marcos de las ventanillas y barras del techo.

Además, el KIA Sorento Graphite está disponible con todas las combinaciones del modelo posibles, lo que significa que no hay que decantarse por los acabados superiores (con el desembolso extra que ello conlleva) para poder disfrutarlo. Se puede elegir con los tres niveles de equipamiento, Concept, Drive y Emotion; pero en todos ellos como un extra que, además, varía su coste. Así, en el de acceso y el superior hay que pagar 450 euros por él, mientras que el intermedio la cuantía asciende hasta los 467,89 euros.

De esta manera, para hacerse con él, el mínimo que hay que desembolsar son 28.750 euros, precio por el que se adquiere la variante con acabado Concept y motor 2.2 CRDi con caja de cambios manual de seis velocidades y sistema de tracción delantera. Por lo que respecta a equipamiento, ya cuenta de serie con: 7 plazas, llantas de aleación de 17 pulgadas, navegador con pantalla de siete pulgadas, asistente de estacionamiento son sensores de aparcamiento delanteros y traseros, start/stop, climatizador bizona automático y sensores de lluvia y luz.