Resulta que la historia de Land Rover se remonta siete décadas atrás en el tiempo, hasta 1947, cuando los hermanos Wilks, que por entonces trabajaban en Rover, decidieron fabricar un vehículo todoterreno destinado a su comercialización. El coche no estaría listo hasta 1948, aunque antes existió un prototipo construido sobre el chasis de un Jeep Willys con mecánica de Rover que sería tan importante, o más incluso, que JUE 477, ya que sentó las bases de cómo acabaría siendo el Land Rover Series I.
El Land Rover se convertiría en el primer vehículo civil con tracción a las cuatro ruedas producido en masa que equipaba puertas y techo rígido opcional. El modelo de producción en serie se presenta en sociedad en el Salón del Automóvil de Ámsterdam de 1948 antes de que las líneas de montaje se activaran para fabricar coches con el objetivo de venderlos al público.
La historia de JUE 477, el primer Land Rover de producción
Es en este punto en el que entra en escena JUE 477, el que para muchos es el vehículo más importante de la historia de Land Rover. El chasis 860001 salió de la línea de montaje el 29 de julio de 1948 como el primer Land Rover de la historia, un coche que recibiría la matrícula ‘JUE 477’, de ahí su nombre, y que tendría una turbulenta vida hasta llegar a nuestros días.
Y es que Land Rover tenía la intención de regalar esta unidad al rey Jorge VI (1895-1952). Sin embargo, su vida real quedaría en suspenso finalmente y pasaría sus dos primeros años de vida en propiedad de la compañía británica hasta que en 1950 se vendió a un comprador privado. Ewen McEwen, profesor de ingeniería agrícola en la Universidad de Durham, fue el dueño original del primer Land Rover de la historia.
El coche permanecería en manos de McEwen hasta 1970 realizando labores agrícolas y de minería. Es entonces cuando JUE 477 pasa a manos de David Fairless, un granjero que residía al noroeste de Inglaterra, que lo compró por tan solo 15 libras esterlinas y lo estuvo utilizando durante años.
En 1998, Fairless decide llevar su Land Rover al 50º aniversario del Series I Club. Cuando los presentes se percataron de que el viejo y destartalado vehículo que un granjero de Inglaterra había llevado a la reunión era en realidad el chasis 860001, Fairless comenzó a recibir una avalancha de ofertas para comprarlo.
Estuvo abandonado durante años, pero un multimillonario lo rescató y restauró a tiempo
Sin embargo, el granjero tomó la decisión de esconder el Land Rover en un granero y dejar que el tiempo hiciera su trabajo consumiendo casi por completo el vehículo. Por suerte, Julian Shoolheifer, un especialista y restaurador de Land Rover encontró el coche abandonado y comprobó que todos los componentes originales del vehículo permanecían intactos y en su lugar, a pesar de un avanzado estado de oxidación.
Es entonces cuando Sir Jim Ratcliffe, CEO del grupo INEOS, que es la empresa detrás del INEOS Grenadier (prueba), un vehículo todoterreno inspirado en el Land Rover Defender (prueba), y accionista del Manchester United, compró a JUE 477 y le encargó la restauración a su descubridor, Julian Shoolheifer.
El vehículo ha sido restaurado a su estado original y ahora es completamente funcional, aunque se han conservado la mayor parte de sus piezas originales, incluida la pintura y la placa de matrícula ‘JUE 477’, a pesar de que no se encuentra en el mejor de los estados.
El coche tuvo su papel protagonista en la presentación del INEOS Grenadier en el Concurso de Elegancia de Londres en 2020. Y más tarde, como prueba de su buen desempeño, fiabilidad y comportamiento todoterreno, Ratcliffe organizó un viaje de tres semanas al desierto de Gobi, en Mongolia, con JUE 477, el cual estaría apoyado por varios Grenadier de producción.
Sin duda, JUE 477 es una parte importante de la historia de Land Rover y, ahora en manos de un multimillonario amante de los coches de la firma británica, le espera una nueva vida alejada de graneros y granjas.