Los agentes de la Gendarmería francesa no se podían creer lo que veían sus ojos cuando interceptaron a una mujer de 92 años circulando a 228 km/h en un Porsche 911 GT3. Ocurrió el pasado 30 de marzo por la noche en la autopista A11, cerca de Angers.
Alrededor de las 22:00 horas, cerca de la salida 25 de La Chapelle-sur-Erdre, los gendarmes cazaron el deportivo alemán a 228 km/h, cuando el límite de velocidad es de 130 km/h, lo que significa que superaba la velocidad máxima permitida en casi 100 km/h. Inmediatamente, procedieron a alcanzar al infractor en un Alpine A110 de 252 CV de la brigada de intervención rápida.
Una mujer de 92 años circula a 228 km/h en un Porsche 911 GT3
Varios kilómetros más adelante interceptaron el Porsche 911 GT3 (prueba), de color azul y con 510 CV de potencia. El conductor no intentó eludir el control de las fuerzas del orden y siguió las indicaciones de los gendarmes, hasta detenerse en un área de descanso. Una vez detenido, los agentes se acercaron y vieron que el conductor era una anciana de 92 años. En ese momento comenzó el pertinente control por exceso de velocidad, con verificación de la documentación y de la identidad de la señora.
Al consultar su documento de identidad, comprobaron que la fecha de nacimiento era 17 de enero de 1934. Es decir, esta mujer nació en el periodo de entreguerras y tenía seis años cuando los nazis ocuparon media Francia en mayo de 1940. Seguro que lo recuerda. La escena era tan sorprendente que el sargento Gilbert Hoaflaiché reconoció que tuvo que revisar varias veces el documento para cerciorarse de que había leído correctamente.
Se enfrenta a un delito
Lo mejor fue la respuesta de la mujer, que no puso ninguna excusa: "Me encanta conducir rápido. Estuve casada durante años con un hombre apasionado por los coches deportivos que me dio el gusto por la velocidad y la adrenalina que esto proporciona”. Sin embargo, esto no le libra de la multa que le espera.
En Francia, según la ley 2025-622, superar en, al menos, 50 km/h el límite legal se considera delito. Por tanto, la mujer de 92 años se enfrenta a una multa de hasta 3.750 euros, una pena de hasta tres meses de prisión, la retirada de seis puntos del carné y una suspensión, e incluso una anulación del permiso, con inscripción en el registro de antecedentes penales.