Los coches eléctricos no terminan de calar por múltiples motivos, parte de ellos el miedo que se tiene a que provoquen ciertas situaciones, ya sea algo fundado o infundado. Es lo que ocurre en un hospital de Liverpool, en Reino Unido, donde no dejan aparcar coches eléctricos porque tienen miedo de que provoquen un incendio.
Se trata del Alder Hey Hospital, al que tuvo que acudir Paul-Freeman Powell, un usuario de ‘X’ que compartió en la red social su frustración cuando el guardia de seguridad le dijo que no podía acceder con su vehículo de cero emisiones.
“¿Qué c***** @AlderHey? ¡¿Los vehículos eléctricos están prohibidos porque, dijo el guardia de seguridad, “la batería reaccionará con el aparcamiento metálico y podría incendiarse o explotar?!” ¡¿Qué lobby de los carburantes fósiles presionó para este sinsentido?!”, escribía en su publicación.
What the ACTUAL F, @AlderHey? EVs banned because, said the security guard, "the battery will react with the metal carpark and it might catch fire / explode"?!
What Fossil Fuel lobbied fresh hell nonsense is this?!@FullyChargedShw @StopBSCampaign @fairchargeuk @QuentinWillson pic.twitter.com/9gfaRqXVT3
— Paul Freeman-Powell (@paulfp) May 1, 2024
Según recoge la BBC, desde el Alder Hey Hospital se han puesto en contacto con ellos y les han dado un comunicado explicando la situación.
En éste señalan que “restringimos temporalmente el estacionamiento de vehículos eléctricos en uno de nuestros aparcamientos más pequeños mientras mejoramos su sistema de rociadores contra incendios”.
Y concretan que se trata solo de una prohibición en ese punto, pero que “los vehículos eléctricos aún pueden aparcar en el aparcamiento principal de nuestro hospital”, en el que cuentan con 14 puntos de recarga para coches eléctricos.
Todos los coches eléctricos con más de 600 kilómetros de autonomía homologada
El usuario considera que este tipo de decisión contribuyen a dar información errónea y extender un estereotipo que, atendiendo a los números no es realidad.
Se piensa que los coches eléctricos provocan más incendios que los de combustión, pero no es así. Lo que sí es realidad es que, si se prenden, por sus componentes, extinguir el fuego es mucho más complicado.
Según los datos de un estudio realizado en 2022 por la Swedish Civil Contingencies Agency, durante ese año hubo una media de 3,8 incendios por cada 100.000 eléctricos e híbridos, una cifra considerablemente inferior a los 68 casos por cada 100.000 coches de todo tipo de combustible.






