Cada vez son más los restomods y modelos basados en coches míticos del pasado, aunque en este caso no tenemos una réplica a partir de un donante. Este Ford Escort RS Mk1 es un vehículo completamente nuevo, desarrollado desde cero con un objetivo claro: disfrutar al volante.

En diciembre de 2024, la compañía británica Boreham Motorworks anunció que iba a crear un nuevo Ford Escort RS Mk1, que sería una continuación del modelo original, pero con cambios importantes a nivel mecánico y tecnológico. Hoy, finalmente, aquel anuncio se ha hecho realidad. El desarrollo del coche ha contado con la colaboración de la propia Ford, lo que ha permitido utilizar referencias, planos y diseños originales.

Ford Escort RS Mk1, diseño clásico y un interior exquisito

El coche mide apenas 3,78 metros de largo y tiene un diseño claramente inspirado en el Escort RS Mk1 original acompañado de unas llantas de 15 pulgadas. El interior tiene el diseño típico de un coche de rally clásico, con un volante desplazado en paralelo a la palanca del cambio, que también parece sacada de un coche de competición, una consola central con botones físicos, una radio clásica y dos esferas que hacen de reloj y cronómetro, ambos analógicos y firmados por Breitling.

Tras el volante, un cuadro de instrumentos con dos grandes esferas para las revoluciones y el velocímetro y otras cuatro más pequeñas para la temperatura del refrigerante, el nivel de aceite, el nivel de gasolina y el alternador/batería. No faltan un arco de seguridad integrado y un espacio específico para depositar dos cascos. Todo el interior está revestido con materiales de calidad, como cuero, aluminio y fibra de carbono.

Motor Ten-K de 330 CV

Lo que mueve a este nuevo Ford Escort RS Mk1 es un motor de cuatro cilindros atmosférico de 2.1 litros que la compañía ha bautizado como Ten-K, porque es capaz de girar a 10.000 vueltas. Diseñado bajo arquitectura derivada de la Fórmula 1, priorizando la ligereza, utiliza materiales de competición, tiene doble árbol de levas por correa y cuerpos de aceleración individuales con trompetas de carbono.

Entrega 330 CV y gracias a su peso de 895 kg, es un auténtico proyectil. También ayuda los 85 kg que pesa el motor, logrando una inercia rotacional muy baja. En cuanto al chasis, Boreham ha montado unas suspensiones específicas para ganar agilidad y un diferencial que reparte el par en el eje trasero de manera mecánica.

Como siempre en este tipo de vehículos, la producción está muy limitada. La compañía ha confirmado que sólo fabricará 150 unidades destinadas a 150 afortunados que podrán pagar los 350.000 euros que cuesta.