Ferrari ha cancelado el proyecto F44, el homenaje al Ferrari F40 que propuso Lewis Hamilton. Así lo confesó el piloto británico al medio Motorsport.com en una entrevista el año pasado cuando le preguntaron cuál era su deseo: “Diseñar un Ferrari. Quiero hacer un F44”. Pues parece que se va a quedar con las ganas y no será uno de los coches de calle de Hamilton.

Nada más aterrizar en la escudería, Hamilton reconoció que le encantaría diseñar un Ferrari de calle inspirado en el mítico F40 y con caja de cambios manual. Un coche radical y emocional, casi a contracorriente de los hiperdeportivos modernos. Parecía que en Maranello estaban dispuestos a hacer realidad el suelo de su piloto, pero ahora no.

Hamilton no tendrá su deseado Ferrari F44

El Ferrari F44 iba a ser un homenaje moderno al Ferrari F40 (prueba), diseñado siguiendo los gustos de Lewis Hamilton. Estaría equipado con un motor V12 acoplado a una caja de cambios manual y una denominación tomada directamente de su número de competición, el ‘44’.

La compañía italiana llegó, incluso, a aprobar el proyecto F44, según algunos medios italianos. Sin embargo, finalmente, habría desistido, de manera silenciosa, y provocando cierta frustración en el piloto siete veces campeón del mundo de F1. El motivo podría estar en que algunos responsables del Cavallino no estaban del todo convencidos, temiendo que un modelo dedicado exclusivamente a un piloto, en lugar de a un hito de la marca, afectara a su exclusividad.

“Una pesadilla para mí”

Por otro lado, los resultados de Hamilton durante la pasada temporada, su primera en Ferrari, han estado lejos de lo esperado. El piloto de 40 años terminó sexto en la clasificación general, 86 puntos por detrás de su compañero de equipo en Ferrari, Charles Leclerc y, por primera vez desde que debutó en la categoría reina del automovilismo en 2007, no consiguió subir al podio en ninguna carrera.

Además, parece que hay algunas fricciones en la relación entre Hamilton y Ferrari. El presidente de la compañía, John Elkann, pidió a sus pilotos “hablar menos y conducir más”, mientras que el británico ha calificado su primer año en la escudería italiana como “una pesadilla”.