El presidente Donald Trump ha encargado una flota de 250 Cadillac Escalade para modernizar las caravanas de seguridad del gobierno. Este pedido representa una de las mayores compras individuales de este imponente Cadillac por parte del gobierno estadounidense en los últimos tiempos.
Trump hizo el anuncio durante su visita de ayer al centro de pruebas de General Motors en Milford, Michigan. Delante de empleados, proveedores y funcionarios de la compañía, el presidente norteamericano elogió al fabricante por sus vehículos y reconoció que su administración había logrado recuperar miles de empleos para Estados Unidos gracias a sus políticas arancelarias.
“Gracias a los trabajadores de la industria automotriz, a los técnicos, a los mecánicos, a los soldadores y a los ingenieros de General Motors. No hay un grupo de personas mejor. Fueron trabajadores como ustedes quienes construyeron este país, y ahora son hombres y mujeres como ustedes quienes lo están haciendo más grande, mejor, más rico y más fuerte que nunca”, dijo Trump.
Trump encarga 250 Cadillac Escalade y dice que sus chicos están “muy mimados”
Trump aprovechó también para recordar que a su padre, Fred Trump, le encantaba comprar un Cadillac nuevo cada dos años. Luego felicitó al personal de GM y mencionó que quería ver algunos de sus vehículos, incluyendo la Chevy Silverado, la GMC Sierra y "el mundialmente famoso Hummer", pidiéndole a la directora ejecutiva de GM, Mary Barra, que le enviara "un par".
Sin embargo, parece que la administración ya recibió más de un par de vehículos de GM, ya que Trump reveló el gran pedido que hizo del Escalade: “La única e inigualable Escalade. ¿Sabes que pedimos, creo, 250 Escalades, verdad? Pedimos 250 Escalades… Nos vemos muy bien en esas Escalade. Nuestros muchachos están muy mimados, les gusta la Escalade... A mí también. Fue un placer tratar con General Motors…”, apunto Trump con esas formas que le caracterizan.
Puede que el anuncio del presidente de Estados Unidos sea la confirmación oficial de un programa que se anunció por primera vez en marzo de 2025, cuando el Departamento de Seguridad Nacional adjudicó a General Motors un contrato de 14,8 millones de dólares (con costes potenciales que podrían ascender a 40,8 millones de dólares hasta 2029) para desarrollar la limusina presidencial de próxima generación conocida como ‘La Bestia’ y suministrar nuevos vehículos de apoyo.